Un Eslabón de la Expedición de Fidel castro a Cuba

¡Comparte esta nota!

Mucho se ha escrito y comentado en diferentes tipos de medios con destacados y distinguidos editorialistas y escritores, inmensas crónicas, grandes narraciones de la hazaña de los ochenta y dos guerrilleros conducidos por Fidel Castro Ruz, político abogado y valiente guerrillero de filosofía marxista, que salió de Tuxpan, Veracruz en un pequeño yate deportivo, hasta llegar a Las Coloradas, Matanzas. Cuba, en donde desembarcaron para iniciar una guerrilla que librara la isla de la dictadura de Fulgencio Batista Saldivar, lo que al final logró, para esta gesta armada, Poza Rica jugó un papel estratégico en su camino a Tuxpan y lugares de preparación.

Fidel Castro, quien era originario de Mayarí, provincia de Holguín, nació en el año de 1926, estudió la carrera de abogado, comenzó se carrera política tácitamente como un recalcitrante guerrillero de opción a Batista, a la edad de 27 años de edad, tuvo la osadía de intentar un asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba 26 de julio de 1953, tras el fracaso fue apresado, ocasionando una magna protesta, por lo fue indultado y una vez libre, se asiló en México.

Estando en el Distrito Federal, hoy La Ciudad de México”, de alguna manera tuvo instrucción bélica de guerrillas por profesionales de otros país, ya que tenía la firme convicción de invadir la isla de Cuba para hacer una guerrilla y derrocar al Dictador Batista Saldivar, su llegada causó inquietud a Estados Unidos, por lo que estaba impedido entrar a este país, donde tenía simpatía de varios políticos de primer nivel de forma velada, que le dio de holgura para transitar sin mayor problema; buscó y tuvo apoyo económico de políticos mexicanos, cubanos en el exilio, y el depuesto presidente Carlos Prío Socarras, a quien derrocó Batista con un golpe de estado.

Fidel Castro planteó una estrategia profesional para su intención de invadir Cuba con una guerrilla, reclutó muy sigilosamente a sus simpatizantes cubanos en México y fue engrosando la lista muy cautelosamente para guardar la secrecía y evitar ser descubierto, tendió una red de simpatizantes e instaló a medida que fue necesario casas-campamentos en diferentes puntos del Distrito Federal, un departamento en la calle Jalapa N° 68, otro más en la calle Génova 14 cerca del Paseo de la Reforma, de igual forma dos en la avenida de los Insurgentes, el más importante en la calle Sierra Nevada en Lomas de Chapultepec, donde escondía el arsenal que utilizaría en la guerrilla, en la colonia Lindavista la casa de Cuzco N° 643, otro en la calle Sombrerero N° 9, edificio Dolores, en el motel Mi Ranchito, de Xicotepec, Puebla, había otro grupo y en un más en Abasolo, Tamaulipas, adiestraron 32 guerrilleros.

Fidel Castro vino en varias ocasiones a Poza Rica, la primera fue para inspeccionar hoteles que a su juicio fueran discretos, de buena ubicación, escogiendo al final el “Hotel Fénix” y Aurora, en donde estuvieron diferentes guerrilleros en adiestramiento en un lugares del municipio de Álamo, a media hora de este lugar.

La actividad de Fidel Castro se registra con mucha acción en diferentes rubros en pro de su proyecto revolucionario armado, viajando constantes a Tamaulipas, para estar al pendiente del adiestramiento de los combatientes en el campamento de Abasolo, en este estado tenía la oportunidad de adquirir armamento, municiones y equipo táctico de guerra por la cercanía con la frontera americana, él no tenía visa americana y era imposible que él pasara por una garita por razones entendibles, pero se tiene registro que pasó varias ocasiones por el río, en una de estas, para entrevistarse en McAllen, Texas con el ex presidente cubano Prío Socarras, quien fue víctima de Batista, y de ahí el interés en apoyar económicamente a Castro Ruz.

El reclutamiento de elementos para la guerrilla fue muy meticuloso y discretos, a él se le acercaron personas que conciliaban sus ideales y los fue enterando, y el que tenía el perfil que requería lo agremiaba, de esa forma conoció al médico Ernesto “El Che” Guevara de La Serna, un destacado galeno con ideas socialista de origen argentino, quien coincidió con Fidel y solicitó unirse al grupo “26 de Julio”, y una vez que Castro lo aceptó, lo asignó como el médico que requería para la expedición, y muy rápido ganó la amistad cercana de líder del grupo.

Una de las importantes acciones que tenía que realizar Fidel Castro para la salida a la conquista en su tierra, era indispensable un transporte marítimo, pero ya había tenido fracasos en la adquisición de un torpedero americano, la oportunidad de oro fue cuando Antonio Del Conde Pontones, a quien apodaban “El Cuate”, y con quien tuvo amistad con él en el Distrito Federal, le comentó en una ida a la frontera compró un yate para la pesca y recreo, pero tenía que arreglarlo porque estaba abandonado y el motor requería reparación, a lo que Fidel le dijo muy ilusionado, si tú me prestas ese yate, yo me voy a cuba en él, El Cuate estaba perfectamente bien enterado de los planes de Fidel, incluso lo apoyaba en actividades que no podía hacer el cubano en el país, contestándole que él mismo lo arreglaría y así sucedió ya que tenía un taller mecánico como uno de sus negocios, que fue en donde se conocieron.

El Cuate adquirió el yate que se había fabricado en un astillero en Tuxpan en el año de 1943, fue construido con motor para combustible, su casco y cubierta de madera proa inclinada y popa recta y no tenía mástil, el yate tenía como nombre “Granma una abreviatura de “Grandmother”, su matrícula se realizó en el Puerto de Tuxpan, para utilizarse como esparcimiento en el mar, y vendido a una empresa de nombre Schuylkill Products Campany Inc. Estadounidense, a la que lo compro Antonio del Conde, quien a partir de ese momento relevó a dicha compañía de todo lo que pudiera suceder a la embarcación, así notificado a la Capitanía de Puerto.

Esto solucionó a Fidel Castro uno de los principales recursos en su propósito, y así solucionó la necesidad básica de la embarcación y labró el ánimo, ahí mismo, en el Distrito Federal unió al grupo a cuatro extranjeros en diferentes lapsos, historia poco conocida, un día de 1955 coincidió en una reunión con Ernesto “Che” Guevara de la Serna, médico argentino quien llegó a como activista socialista, a quien Fidel incorporó como doctor o enfermero para la expedición y denotado valor.

Un más fue Ramón Emilio Mejías del Castillo “Pichirilo” fue incluido a la expedición del grupo “26 de Julio” ya que conocía de navegación, e incluso, ya había transitado sobre las aguas abajo del río Tuxpan, y esta sería una operación especial, además de su probado hasta ese tiempo su valentía y capacidad guerrillera, ya que libraba una lucha en la Republica Dominicana, para quitar al dictador que presidía su país

Otro fue Gino Doné Paro, así se llamó el italiano que a las órdenes de Fidel Castro saldría de las costas veracruzanas a luchar junto a los integrantes del grupo que iba con la convicción de derrocar la tiranía de Fulgencio Batista Saldivar, atinada y muy analítica esta inclusión por parte de Fidel en su propósito, Gino era originario de un pueblo llamado Véneto, así el Norte de Italia, nació en 1924, descendía de familia socialista, y él había participado como militar en La Segunda Guerra Mundial, y fue un férreo luchador partisano en la emancipación de su país del nazi fascismo.

Años después llega a México por accidente al ser descubierto que viajaba oculto en un viaje a Centro América, se fue a Canadá y de ahí a Cuba, en donde se casó y obtuvo la nacionalidad cubana sin renunciar a la suya, ahí sufrió la dictadura Batista y se unió a un grupo subversivo, al ser descubierto huyó a México, en donde se unió a Fidel Castro y grupo “26 de Julio”.

El cuarto extranjero de aquella histórica salida del Granma a Cuba fue el mexicano Alvear Guillen Zelaya, quien se agregó al movimiento 26 de Julio a la edad de 20 años, fue originario de Torreón, Coahuila, tomó el nombre guerrillero como Alfonso Guillén Celaya, al integrar la expedición junto a los guerrilleros más reconocidos por la historia en América Latina y varios países del mundo; Celaya como era conocido en su etapa de estudiante, desde los 15 años tenía preferencia comunista, su papá de origen hondureño era Ingeniero de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas además de un connotado marxista exiliado político y activista a favor de las clases menos favorecidas.

Durante el mes de octubre de 1955 escucho un discurso de Fidel castro y le gusto, se acercó y pidió ser incluido a ellos sin saber quiénes eran, poco a poco gano la confianza y probó su lealtad cuando fue apresado junto con Fidel y nunca soltó una sola palabra no obstante ser torturado, al ser liberado, fue llevado al campo de tiro “Los Gamitos” de donde resultó ser un gran tirador, distinguido por su disciplina y actitud de liderazgo, listo para partir a la lucha. ¡Un digno Combatiente!

Fue el mexicano que participó junto con tres extranjeros y los 78 cubanos en la expedición del yate Granma aquel 24 de noviembre de 1956, viajó y se codeó en el histórico viaje con los guerrilleros en busca de desembarcar con arma en mano, novicios que tampoco habían estado en un combate, ¡Inmensa debilidad!

El día 21 de noviembre de 1956 Fidel Castro acudió a la casa-campamento de la calle Pachuca en colonia Condesa del Distrito Federal, para dar a conocer que había recibido una recomendación de Fernando Gutiérrez Barrios, Oficial de la Federación de Seguridad, quien sugiriéndole saliera lo antes posible, alguien había traicionado

Con el descubrimiento de armas encontradas en la casa de la calle Sierra Nevada de Bosques de Chapultepec, suceso que no lo detuvo, no obstante que Gutiérrez Barrios le dijo que le andaban cerca, y decidió salir lo más pronto que fuera posible.

Sin perder tiempo alguno, se empezó a desocupar las casas del Distrito Federal y el día 24 de noviembre, se preparan los guerrilleros de los diferentes campamentos y en varios autos pasan de forma ordenada, por sus compañeros en trayecto a la zona Norte del Distrito Federal, una vez completos toman el rumbo por Insurgentes y en Los Indios Verdes, a la ciudad de Poza Rica, pasan por Pachuca, Hidalgo, y al llegar a Acaxochitlán Hidalgo, entran a las entrañas de la Sierra Madre, donde las montañas filtran entre los pinos una lluvia fina, densa neblina con baja temperatura que ocasiona un frio insoportable.

Otros combatientes toman un autobús a Poza Rica, prisas que dejó fuera a varios del viaje por deserción de última hora, otros por reducido del grupo, compañeros que no fueron seleccionados por enfermedad, estatura y sobrepeso para la guerrilla, así llegaron a Poza Rica, lugar donde comieron algo rápido para seguir; Fidel Castro llegó al Hotel Fénix y dio instrucciones precisas, que se fueran a Santiago de La Peña, lo mismo en el Hotel Aurora, mientras que Chuchú Reyes, ya había atracado el yate Granma en el improvisado muelle de la casa ubicada en calle Recreo, entre la calles Benito Juárez y Álvaro Obregón, lado Sur del río Tuxpan.

Fue así que Poza Rica entró a esta hazaña y los hoteles Aurora y Fénix están en la historia de Cuba, como cobijo de algunos de sus guerrilleros, algo no imaginado por Don Manuel Vallejo Herrera y el Sr. Mario Cabrera Hernández, empresarios de gran prestigio en aquella época en esta ciudad.

A las dos de la mañana del día 25 de noviembre de 1956, en el yate Granma con 82 expedicionarios, armas, abastecimiento y sobre peso excesivo, ya que era una embarcación para pesca y máximo 24 personas, sin permiso para navegar al estar cerrado el puerto por mal tiempo, arrancaron motores, soltaron las amarras, su proa tomo rumbo aguas abajo teniendo en el timón del puente al capitán Onelio Pino, quien con luces apagadas, prohibición de no fumar, navegó con mucho cuidado y para no atorar los motores con el cable que usaba la panga que cruza de Tuxpan a Santiago de La Peña, así 10 kilómetros hasta la iluminación del faro y seguir entre los cordones de rocas que forman las escolleras hasta dejar atrás la bocana.

Minutos más tarde tomó el timón del Granma Jesús “Chuchú” Reyes para seguir el rumbo trazado sobre las bravas olas, la lluvia ligera y el violento aire por el Norte y dentro del yate los partisanos soportando la marejada pensativos, ensimismados y llenos de ilusión por acortar las brechas de desigualdad en la isla de Cuba.

El Granma llegó a la costa oriental de Cuba el 2 de diciembre de 1956 cerca de un manglar llamado los Cayuelos, municipio de Niquero, dos kilómetros de playa “Las Coloradas”, Santiago de Cuba, comenzando la lucha guerrillera que culminó con el triunfo de la revolución cubana el día 1 de enero de 1959.

En Santiago de la Peña está el museo de la amistad México-Cuba, un espacio que da testimonio de todo esto, bajo la Dirección de Museos y Bibliotecas, Lic. Marisol Miquelajauregui, Lic. Manuel Juárez Martinez del Museos y Bibliotecas y el joven Alberto Rosas Lara, excelente guía del museo y diestro de esta gesta. ¡Visitable!.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es prueba-1024x51.png
WhatsApp: SDR La Opinión Recargado
Instagram: Laopinionpr 
Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica
¿Reporte y denuncia?
Si cuentas con imágenes o video que exhiban maltrato, abuso de autoridad, corrupción o cualquier acción inhumana. ¡Por favor, háznoslo saber!
– WhatsApp: (782) 219-94-02 <<< ¡clíck aquí!
– Por e-mail: denuncias@laopinion.net <<< ¡clíck aquí!

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es ANUNCIO-BANNER-1-1024x200.jpg
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es QUEJAS-1024x230.jpg
¡Comparte esta nota!
error: Content is protected !!