Su esposa lo abandonó por andar de mujeriego

Compartir en:

Huejutla, Hgo.- Por andar de «picaflor», un hombre se ha quedado como el perro de las dos tortas y ahora le implora a su esposa que regrese a su lado, bajo la promesa de portarse bien y no andar de coqueto con las mujeres.

La historia de amor y con final triste, se registró en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Ricardo P. de 30 años, originario de Huehuetlán, San Luis Potosí, conoció a la que ahora es su ex esposa.

Como todo un Don Juan, conquistó con quien más tarde procrearía dos hijos, producto del amor que juró, perduría hasta que «la muerte los separara».

Pero como suele ocurrir en algunos matrimonios, el oriundo de Huehuetlán y de oficio Herrero, empezó a caer en la tentación de algunas mujeres, entre ellas, a una originaria de Veracruz quien, asegura, fue su última conquista.

Refiere que todo transcurría bien hasta que hace aproximadamente una semana, su esposa la cachó en brazos de  Margarita.

Indica que a raíz de su infidelidad, su esposa lo dejó abandonado en Monterrey y junto con sus dos hijos, se vino a vivir a Tepeíca de donde es originaria.

El pasado sábado se presentó a dicha localidad y le pidió a su ex esposa que regrese a su lado, bajo la promesa de portarse bien y no andar más de ojo alegre.

Pero como era de esperarse, la mujer lo rechazó, pues no soportó que jugara con sus sentimientos y le pusiera los «cuernos».

Después de tanto insistir y con una respuesta negativa, el sujeto se retiró de la casa de la que ahora es su ex pareja y decidió ahogar sus penas en el alcohol, ingresando a un establecimiento con venta de bebidas embriagantes, lugar donde protagonizó desmanes, por lo que fue detenido y llevado a la barandilla.

Hasta el día de ayer, el hombre continuaba encerrado y según él, dijo estar arrepentido de haber engañado a su esposa.

 

Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica

Compartir en:
error: Content is protected !!