¿Por qué hay sitios Arqueológicos de los que no se sabe su nombre original?

El actual territorio mexicano está lleno de zonas arqueologicas, algunas de ellas han peramanecido por un par de miles de años, todas estas en algún momento fueron un foco de grupos sociales sofisticados que crearon su propia forma de vida, muchos de estos sitios fueron abandonados por diversas circunstancias, como sequías, guerras, y en algunos casos se desconoce la razón de la desocupación, ya que éstas zonas han permanecido mucho tiempo se han hecho diversas teorías sobre sus habitantes y consecuentes desocupaciones, tan arduo trabajo ha sido, que ni siquiera los historiadores o Tlacuilos del México antiguo pudieron rastrear sus orígenes, en este artículo te presento 5 zonas arqueológicas en México de las cuales no se sabe su nombre original.

Teotihuacan (Estado de México)

Teotihuacan

La zona arqueologica más conocida y visitada en México es todo un enigma, Teotihuacan es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades de Mesoamérica durante la época prehispánica.  El topónimo es de origen náhuatl y fue empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus habitantes.

La Ciudad Prehispánica de Teotihuacan fue uno de los centros urbanos más grandes del mundo antiguo, que llegó a concentrar una población mayor a los 100,000 habitantes en su momento de máximo esplendor.  Situada en un valle rico en recursos naturales, Teotihuacan fue la sede del poder de una de las sociedades mesoamericanas más influyentes en los ámbitos político, económico, comercial, religioso y cultural, cuyos rasgos marcaron permanentemente a los pueblos del altiplano mexicano, traspasando el tiempo y llegando hasta nosotros con la misma fuerza y grandeza con que sus constructores la planearon.

La evidencia arqueológica descubierta en el Valle de Teotihuacan revela que durante el período Clásico se desarrolló una de las sociedades urbanas más complejas de toda Mesoamérica, así como que dicha sociedad estuvo altamente estratificada, ampliamente especializada y conformada por diversos grupos étnicos. Elementos distintivos del desarrollo cultural de la sociedad teotihuacana durante el Clásico, han sido identificados en lugares diversos del resto de Mesoamérica, incluyendo otros importantes sitios urbanos como Monte Albán, Cerro de las Mesas, Matacapan, Tikal y Kaminaljuyú.

Para los pueblos que precedieron a Teotihuacan, este  sitio tuvo un significado preponderantemente sagrado. Varias fuentes históricas señalan que los aztecas y sus gobernantes llegaron a estas ruinas para orar y celebrar ritos. Posteriormente Teotihuacan fue punto de referencia desde el comienzo de la ocupación española; y en la actualidad es reconocida como uno de los testimonios más sobresalientes del urbanismo antiguo y el desarrollo estatal, por lo que es objeto de interés para investigadores de México y el mundo, que a través de distintas disciplinas científicas continúan explorando su complejidad.

Los vestigios arqueológicos de la antigua ciudad son visitados cada año por miles de personas, haciendo del sitio uno de los mayores polos de atracción turística del país.

El reconocimiento del sitio como patrimonio cultural es universal, pues desde 1987 forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

 

2 -_ Iglesia vieja (Chiapas)

Iglesia Vieja

Esta zona arqueologica tiene poco más de 1500 años de antigüedad, atribuida a la cultura maya no se sabe el nombre real que debió tener esta zona arqueológica. En el siglo pasado se conocía simplemente como “Ruina de Tonalá”, pero las habitantes de la región de Tonalá consideraron que la gran plataforma del edificio principal (B-1) fuera un basamento de una iglesia antigua, así empezó a llamarse tradicionalmente “Iglesia Vieja”.

La zona arqueológica Iglesia Vieja se localiza a 4 km al norte de la ciudad de Tonalá, se asienta en las mesetas, con más de 700 m de altura de la Sierra Madre de Chiapas. La ciudad prehispánica fue construida en tres mesetas divididas por una serie de arroyos y más de 80 estructuras, se distribuye en 5 grupos arquitectónicos, de los cuales están abiertos los grupos B y C donde se puede apreciar más de 10 estructuras intervenidas.

El carácter más destacado de Iglesia Vieja es la arquitectura megalítica que utiliza los bloques de piedra granito extraordinariamente grande, algunos de ellos que miden más de 3 metros o  2 toneladas, la cual se aprecia únicamente en este sitio dentro de toda construcción de Mesoamérica.

También se reportan más de 30 monumentos escultóricos,  por ejemplo, se puede apreciar el Altar 1 en el frente de la estructura C-3 con un rostro zoomorfo, posiblemente de tortuga,  con tres rostros antropomorfos.

La cronología del sitio Iglesia Vieja abarca desde el Preclásico Tardío (600-100 a.C.) al Clásico Tardío (600-900 d.C.), y la actividad constructiva intensiva correspondería al Clásico Temprano (250-600 d.C.).

La ciudad megalítica de Iglesia Vieja funcionó como una capital de los  zoques en el área de Istmo desde el Golfo al Pacifico, aprovechando su posición estratégica ubicado en el intermedio de ruta de comunicación entre  los grupos mayas, y los zapotecas o mixtecas de Oaxaca y jugó un papel muy importante en el panorama geopolítico del Clásico Temprano de Mesoamérica.

 

3.- La Quemada (Zacatecas)

La Quemada

El término hace referencia a los restos quemados encontrados en el lugar al extraer piedra para la construcción de la hacienda. Su nombre real es desconocido.

Los antiguos habitantes de La Quemada se establecieron en el Valle de Malpaso, actual territorio del municipio de Villanueva al centro sur del Estado de Zacatecas. La ocupación prehispánica se presentó entre los años 350/400 al 1150 de nuestra era, teniendo su máximo apogeo entre el 600 al 850 d.C. Convirtiéndose en un centro rector que logró concentrar en su entorno 220 asentamientos con funciones y tamaños distintos. La Quemada representa el asentamiento monumental más relevante en el centro norte de México por su arquitectura. En el lugar existe un gran salón de Columnas con su plaza, una cancha para el juego de pelota grande en forma tradicional de “I”, y un basamento piramidal denominada pirámide Votiva. El resto del cerro fue adecuado con grande terrazas para nivelar y construir varias plazas y grande salones. La red de calzadas prehispánicas que comunica con los asentamientos menores a su alrededor es una manifestación de su poder y control, por las cuales circulaban los tributos y recursos que sostenía a la población así como las procesiones para honrar a sus deidades.

 

4.- El Cerrito (Queretaro)

El Cerrito

Se piensa que está zona arqueologica es de origen Tolteca debido al estilo arquitectónico que presenta, fue ocupada 3 veces, primero por sus habitantes originales los cuales se piensa fueron Toltecas, después Chichimecas del norte de México y finalmente Otomíes.

Su nombre proviene de la identificación del sitio con su principal estructura, un basamento piramidal de 30 metros de altura. A lo largo del período novohispano recibió varios nombres. Es muy probable que los habitantes otomíes y chichimecas del valle de Querétaro hacia fines del siglo XVI, hayan llamado al sitio San Francisco Abanica. Hacia finales del siglo XVIII fue nombrado como “el Cerrito de Cascajo”.  Por otro lado, en algunas fotografías de principios de siglo XVIII  (ubicadas en la fototeca del INAH), llevan como leyenda el nombre de “el Cerrito Pelón”. En la asignación de su nombre también habrá que considerar los derrumbes en las caras del basamento piramidal, los cuales dejaron expuesto su núcleo de suelo y roca, sobre el cual creció la vegetación, dándole por muchos años el aspecto natural de un cerrito. Actualmente recibe el nombre popular de la Pirámide del Pueblito.

Esta zona arqueológica se localiza a 7 km., de la ciudad de Querétaro. Su ocupación fue continua desde el Preclásico Superior hasta el siglo XVII. Las estructuras arquitectónicas fueron construidas en un espacio de suelos poco profundos con afloramientos rocosos, los cuales fueron aprovechados para la edificación de los basamentos y plataformas habitacionales. Las evidencias arqueológicas sugieren que el sitio captó influencias de distintas culturas a lo largo del tiempo: Chupícuaro, Teotihuacán, Toltecas, Chichimecas, Purépechas y Otomíes. Aunque ya desde el Clásico Tardío El Cerrito era un lugar que incorporaba a su territorio otros asentamientos menores, es hacia el Posclásico Temprano que El Cerrito tiene su época de mayor importancia como centro regional vinculado con la expansión Tolteca. Posterior a esta etapa, el sitio mantuvo su importancia como lugar de culto entre las etnias locales (Otomíes, Purépechas y Chichimecas). Fuentes franciscanas señalan que hacia 1632  los indígenas continuaban ofrendando a las deidades prehispánicas en los altares del sitio. Cronología: 300 a. C. a siglo XVII. Ubicación cronológica principal: Posclásico, 900 a 1200 d. C.

 

5.- Cantona (Puebla)

Cantona

Entre las primeras impresiones registradas sobre el sitio, encontramos las publicadas en 1790 en las Gacetas de Alzate, donde se hace referencia al nombre de Cantona, y no es sino hasta 1855 cuando Henri de Saussure visita la zona y deja asentado que: Los nativos de los alrededores le llaman la ciudad de o del Cantón. Por su parte, en 1903 Nicolás León pública un texto titulado «Los Monumentos Arqueológicos en Cantona» donde  menciona que el  verdadero nombre del sitio es Caltonac, palabra proveniente de los vocablos nahuas calli= casa y tonalli= sol, es decir, «casa del sol», pero no existe ningún documento, ni referencia científica alguna que indique que así se le llamara en la antigüedad, por lo que es preferible nombrarlo como se le designó desde 1790: Cantona.

Cantona a diecisiete años de haber sido abierta al público, apenas inicia su proceso de crecimiento una vez que ha logrado consolidar la infraestructura necesaria para su despegue (vías carreteras, energía eléctrica, suministro de agua, mayor seguridad y calidad en el servicio, entre otros); siendo así que durante este 2012 cerraremos el circulo de información y conocimiento sobre esta ciudad prehispánica a través de la conclusión y apertura del Museo de Sitio en Cantona. Bajo esta perspectiva podemos asegurar que Cantona seguirá siendo factor primordial en el desarrollo socioeconómico, no sólo de la región sino del Estado de Puebla.

 

 

NLX

Comments

comments