San Valentín: la leyenda del hombre que defendió su fe hasta la muerte

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Cada vez que se acerca el 14 de febrero las calles se llenan de color rojo, corasopes, peluches y demás detalles para regalar a nuestros mejores amigos o enamorados. Sin embargo, ¿sabías que esta celebración nos remonta a una antiquísima leyenda?

San Valentín, ¿quién fue y por qué lo celebramos el 14 de febrero?

Desde hace mucho tiempo, cada el 14 de febrero se ha celebrado el Día de San Valentín. No obstante, para conocer su historia debemos remontarnos al siglo III d. C. cuando el emperador Claudio persiguió a la comunidad cristiana y cuyas prácticas condenó severamente.

En ese entonces había un joven sacerdote llamado Valentín –Valentino o Valentinus–. Este era un cristiano de fe tan arraigada que no le importó perder la vida por sus creencias. Su historia tiene dos versiones.

En la primera se dice que después de que violara las órdenes al practicar su fe, Valentín fue encarcelado. Ahí, uno de los carceleros aprovechó la sabiduría del sacerdote para pedirle que le diera clases a su hija quien además era ciega.

Valentín aceptó. No obstante, la niña estaba tan impresionada con la fe de su tutor que se convirtió al cristianismo y en ese mismo momento recuperó la vista. Finalmente, un día antes de su ejecución –13 de febrero–, Valentín le escribió una carta a la niña donde le rogaba que nunca perdiera la fe y la cual firmaba con la frase “de tu Valentín“.

San Valentín, el patrón de los enamorados

Otra versión de la historia nos cuenta que, a pesar de la clara prohibición del emperador en la que se pretendía evitar que los soldados se casaran –pues consideraba que esto entorpecía su desempeño–, Valentín los unió a sus amadas en matrimonio.

En cuanto se supo, aquel atrevimiento le costó la vida a Valentino. E igual que en la versión anterior, fue ejecutado un 14 de febrero. Gracias a ello, sus actos se popularizaron y se le conoció como el patrón de los enamorados.

Un dato interesante es que, por esas mismas fechas, en la antigua Roma se festejaba la Lupercalia. En este día, también conocido como el día de la fertilidad, se adoraba al dios Lupercus (romanización del dios griego Pan, deidad de la sexualidad masculina y fertilidad).

Debido a ello, se cree que el 14 de febrero en realidad es la cristianización de una festividad pagana.

¿Leyenda o realidad?

De acuerdo con la Revista de la Consejería de Educación en el Reino Unido e Irlanda, los restos de Valentino permanecen en la Basílica que lleva su nombre en Terni, donde “el 14 de febrero, las parejas que van a casarse celebran un acto en honor del Santo” (aunque este Valentín puede referirse mas bien al obispo de Pignataro).

No obstante, existen muy pocas pruebas sobre su paso por la Tierra. De hecho, cuando el Papa Gelasio decretó entre los años 496 y 498 que el 14 de febrero sería un día dedicado para honrar a Valentín como santo, mencionó que lo hacía “por sus actos que solo son conocidos por Dios”.

Así, de manera sútil, el propio Papa reconocía que no se sabía nada acerca de Valentín más allá de la tradición oral. Posteriormente, ya en el año de 1969, la Iglesia Católica optó por retirar del Calendario Romano General a San Valentín.

Por otra parte, cabe mencionar que existieron tres santos llamados Valentín. Además del sacerdote que aquí te presentamos, existió otro que fue obispo de Pignataro Interamna. Dicho mártir fue decapitado por el entonces emperador Marco Aurelio.

Del tercer San Valentín solo se sabe que murió junto con sus compañeros en África.

Ahora cuéntanos, ¿tú cómo celebras el Día de San Valentín?

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