Primer Coloquio de Arqueología, Antropología e Historia en Durango

Luego de 50 años de investigaciones arqueológicas, antropológicas e históricas en Durango, por primera vez se reúnen especialistas de estas disciplinas para compartir reflexiones en torno al pasado de esta región, punto estratégico que hace frontera entre Mesoamérica y el Septentrión, donde se desarrollaron importantes culturas, como la chalchihuites.

El encuentro tendrá lugar hasta el 11 de noviembre, en el Centro Cultural y de Convenciones Bicentenario, en la capital del estado, durante el 1er. Coloquio de Antropología, Arqueología e Historia. Perspectivas y Avances de la Investigación en el Estado de Durango.

La arqueología en esa entidad tiene una larga e intensa tradición que comenzó en los años 50 del siglo XX, cuando uno de los investigadores más importantes de Estados Unidos, J. Charles Kelley, se internó en el norte de México, en la búsqueda de evidencias de los pueblos originarios del suroeste de su país, y señaló a la actual Zona Arqueológica de La Ferrería, como un sitio clave, comentó la arqueóloga Cindy Sandoval, coordinadora del encuentro académico.

Arqueológicamente, Durango es un punto estratégico toda vez que se localiza en el límite de Mesoamérica: ahí confluyen arquitectura y manifestaciones culturales del centro de México y el suroeste de Estados Unidos, así como rastros del intercambio entre ambas regiones y con la costa del Pacífico, dijo tras explicar que el principal objetivo de las investigaciones desde tiempos de Kelley ha sido saber quiénes habitaban esta región y hasta dónde llegaba la frontera de Mesoamérica y el Septentrión.

Charles Kelley inició sus exploraciones en La Ferrería, en 1952, con temporadas de campo en 1954 y 1956; sus aportaciones dan una visión amplia de lo que representó este asentamiento de la cultura chalchihuites y arrojaron una cronología de la región, comentó Cindy Sandoval.

Ahora, en el coloquio, nuevas generaciones de investigadores dan a conocer los resultados de estudios hechos a los materiales recuperados por el investigador norteamericano, entre éstos, herramientas de lítica, así como de la información recabada en diarios de campo e informes.

La arqueóloga recordó que esta parte del extenso archivo que dejó J. Charles Kelley fue repatriada en 2004 por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), luego de las gestiones del arqueólogo mexicano José Luis Punzo, quien ha dedicado buena parte de su carrera al estudio de las culturas prehispánicas que se desarrollaron en el valle de Guadiana, Durango.

A principios del siglo XXI, Punzo llevó a cabo un registro de 100 sitios arqueológicos de la cultura chalchihuites, para delimitar el poblamiento en el valle de Guadiana. En el marco del encuentro se explicará este proyecto de investigación y se ofrecerán detalles de los espacios que registró y de su arquitectura.

Otro tema será el de la pintura y petrograbados rupestres, señaló Cindy Sandoval, quien informó que a la fecha el INAH ha registrado más de 100 sitios con este tipo de manifestaciones.

INAH

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