Pablo Milanés, en tiempos de millenials, despide Cumbre Tajín 2019

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“¡Yolanda, canta Yolanda!”, fue el grito insistente de un grupo de jóvenes, millenials al fin, apostados a un costado del Nicho de la Música, quienes pedían a Pablo Milanés los complaciera durante el último concierto de Cumbre Tajín, Festival de la Identidad creado hace 20 años cuando muchos de ellos eran unos niños.

El canta-autor cubano de 76 años, apenas si levantó la vista y esbozó una pequeña sonrisa. Colocó un auricular en su oído derecho y entonó la hermosa balada que ha servido como inspiración para miles de parejas de enamorados.

Esto no puede ser, no mas que una canción,
quisiera fuera, una declaración de amor,
romántica, sin reparar en formas tales,
que ponga freno a lo que siento ahora a raudales,
Te amo,
Te amo…
Eternamente te amo.

Pablo, el gran Pablo, de carne y hueso, presente en Cumbre Tajín 2019. Visiblemente pasado de peso, poco o casi nada queda de aquel peinado afro con el cual saltó al escenario musical en 1965. “Está pelón, canoso, ya se ve grande”, dijo una señora que, al igual que muchas más, llegaron la noche del domingo para disfrutar de una velada y de la buena música del canta-autor cubano nacido hace 76 años en Bayamo, Cuba.

El tiempo, el implacable, el que pasó…fue la primera pieza que entonó Pablo Milanés, quien junto con Silvio Rodríguez, fueron los máximos exponentes de la entonces llamada “Nueva Trova Cubana”, movimiento con canciones que fueron himnos para miles de jóvenes universitarios que en su momento idealizaron un mundo libre del capitalismo.

Una noche agradable, con un poco de aire frío y una media luna que, temerosa, se asomaba entre la bruma propia de este entorno totonaca que se llenó de fiesta durante 4 días que tuvo a bien la Cumbre Tajín 2019, el Festival de la Identidad.

Es tiempo de millenials, de jóvenes con nuevas ideologías, con nuevas mentalidades, con nueva música. Pero estaban ahí. Algunos de ellos que, seguramente en más de una ocasión escucharon junto con sus padres los viejos discos de acetato del gran Pablo Milanés, de ahí su gusto por esta hermosa música.

¿Dónde estarán, los amigos de ayer?.
¿La novia fiel, que siempre dije amar?,
¿Dónde andarán, mi casa y su lugar,
mi carro de jugar, mi calle de correr?,
¿Dónde andarán la prima que me amó,
el rincón que escondió, los secretos de ayer?…

Con una producción musical sencilla, tal vez austera. Solo tres músicos acompañaron a Pablo en el escenario. No necesitaba más. Para llegar al fondo del corazón y evocar miles de recuerdos de juventud, Pablo solo cantó sus poemas como el solo sabe hacerlo, con su potente y grandiosa voz, que mantiene en buen estado a pesar de rozar casi las 8 décadas de edad.

No interactuó mucho con la gente, fue parco tal vez en esta noche, pero es Pablo, el gran Pablo en Cumbre Tajín. Solo cuando cantó Yolanda, pidió al público lo acompañaran. “Vamos a cantar un poco”, dijo y se acomodó sus gruesas gafas.

El Nicho de la Música, que un día antes explotó con Molotov y toda su energía, en esta ocasión estuvo sereno. Todos bien sentadidos, los que pudieron, para deleitarse con la música de Pablo, el gran Pablo que cantó en cascada “Amo está isla”, “De que callada manera”, “Para vivir” y muchas más que evocaron al recuerdo de épocas pasadas, de amores vividos y de años que se fueron.

Los gritos de los jóvenes no pararon, los millenials que al día siguiente tenían que trabajar, los “Godinez”, que deben estar sentados en su escritorio escuchando los gritos chillantes de sus jefes, fueron a ver, a escuchar y a deleitarse con Pablo Milanés, quien se despidió de Cumbre Tajín 2019, tal vez para no volver jamás…”el tiempo, el implacable, el que pasó, siempre una huella triste, nos dejó”…

Información por Pascual Hernández Hdez.

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