Los cambios son necesarios y obligatorios en MLB | La Opinión de Poza Rica

Los cambios son necesarios y obligatorios en MLB

“El progreso es imposible sin cambio, y aquellos que no pueden cambiar sus mentes no pueden cambiar nada”: George Bernard Shaw.

Incluso los que nos encontramos entre los que se sienten abrumados con tantas transformaciones en tan corto tiempo, tenemos que admitir que el béisbol no es una entidad independiente de la sociedad y del planeta y que, por tanto, está obligado a adaptarse para sobrevivir.

“Todos los cambios, aún los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía”, dijo el poeta y escritor francés Anatole France (1844-1924).

La semana pasada, la Liga Independiente del Atlántico, que tiene un acuerdo con las Grandes Ligas (MLB) para servir como laboratorio de prueba para cambios importantes, anunció que para la temporada de este año impondría una serie de medidas, incluyendo la instalación de un sistema electrónico para asistir al árbitro del plato en el conteo de bolas y strikes, aumentar el tamaño de las almohadillas, regular la ubicación de los infielders en formaciones defensivas y alejar el montículo del plato, entre otras.

Se supone que el experimento de tres años ofrecería a la MLB una perspectiva real de las cosas que podrían funcionar en el más alto nivel. Aunque las novedades llamaron la atención, pocos se preocuparon. Después de todo ¿A quién realmente le importa lo que ocurra en la Liga del Atlántico?

Sin embargo, el jueves, la MLB y la Asociación de Peloteros de las ligas mayores (MLBPA) anunciaron una serie de cambios que entrarán en vigencia en las temporadas de Grandes Ligas del 2019 y 2020.

Ahora estamos hablando de algo serio. La temporada de las ligas Americana y Nacional consta de más de 2,000 partidos, que son transmitidos por todas las formas conocidas de comunicación y atraen la atención de cientos de millones de personas en Estados Unidos y el resto del mundo.

De acuerdo al anuncio conjunto de MLB y MLBPA, una sola fecha límite de cambios en julio 31, un Día de Elección para el Juego de Estrellas; premios de $2,5 millones de dólares para los participantes en el Derby de Jonrones, incluyendo un millón para el ganador, y la reducción de las visitas al montículo de seis a cinco, serán implementados en la temporada que arranca la próxima semana, primero en Japón, y luego en la unión americana.

Para la temporada del 2020, los rosters activos aumentarán de 25 a 26 jugadores, la ampliación de las nóminas en septiembre tendrá un límite de 28 jugadores en lugar de 40, los pitchers tendrán que enfrentar al menos tres bateadores (salvo algunas condiciones específicas, incluyendo lesiones) y la lista de lesionados para lanzadores volverá a tener un mínimo de 15 días, mientras que para bateadores seguirá siendo de un mínimo de 10 días.

A diferencia de otros deportes, y la generalmente acelerada vida norteamericana, el béisbol ha sido lento para hacer cambios, pero eso no significa que no haya hecho muchos a lo largo de su historia.

En los inicios del juego (la Liga Nacional fue fundada en 1876 y la Liga Americana en 1901), las bases por bolas contaban como hits y se requerían ocho pitcheos malos (el doble de lo actual) para ganarse un boleto gratis. La bola viva, que aumentó la producción de jonrones y la atención de los aficionados, revolucionó la industria desde la segunda década del siglo XX.

El bateador designado, aprobado en la Liga Americana en 1973, se convirtió en el rasgo que más diferencia ambos circuitos. La repetición de televisión, el uso de la tecnología para medir el desempeño de los jugadores, la escala salarial y muchos otros aspectos, entraron en escena en las últimas décadas.

Y los cambios en el béisbol son generales y no se detienen. Hace rato que la pelota internacional, incluyendo el Clásico Mundial de Béisbol, tiene una regla que coloca dos corredores en bases comenzando el episodio desde la undécima entrada para acelarar el final de los encuentros.

Y el martes, en La Habana, Cuba, Ricardo Fraccari, presidente de la Confederación Mundial de Béisbol Softbol (WSBC) anunció que después de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 los partidos internacionales en todas las categorías tendrán una duración de siete entradas.

“Nuestro objetivo es globalizar este deporte y por eso tomamos esta medida. Hasta ahora todos están entusiasmados. Será favorable para la permanencia de este deporte en los juegos olímpicos porque las cuotas son un problema, y ahora se necesitarán menos atletas”, dijo Fraccari a la prensa.

“La demora más amplia de los juegos es entre la séptima y la novena entradas. Esto acortará como mínimo una hora de duración. Con el partido a siete innings se va a disminuir el desequilibrio entre un equipo y otro”, agregó.

En resumen, nos gusten o no, los cambios son necesarios y obligatorios, para el béisbol, para la sociedad, para la vida.

“El cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro”: John Fitzgerald Kennedy (1917-1963), el presidente #35 de Estados Unidos.

ESPN

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