Los brujos más poderosos de los últimos tiempos en México

Siempre han existido personas que obran como intermediarios con el mundo de la creación, seres con un nivel de conciencia tan expandido que han logrado traspasar los límites entre las dimensiones para obsequiarnos sus dones sanadores. Aquí comparto contigo una lista de los brujos más poderosos que México, le ha dado a la humanidad.

Si bien seguramente existieron y existen muchos otros, son los siguientes de aquellos con los que se cuenta con más registros y han logrado llamar la atención de muchas personas alrededor del mundo.

¿Verdad? ¿Mentira? seguramente sus poderes sanadores seguirían siendo un misterio para nosotros y solo nos queda creer en ellos como los últimos grandes brujos que México le ha dado al mundo y un atractivo más de este país tan lleno de magia.

Don Lucio

Este chamán proviene del linaje de los Graniceros, o los ritualistas del rayo de México, en el estado de Morelos. Don Lucio, junto a un grupo más de chamanes de la zona, pueden controlar las condiciones atmosféricas, de manera que son capaces de sosegar, postergar o evitar desastres naturales. También se comunican con los “trabajadores del tiempo”, seres del mundo invisible que habitan en el espacio. Según este linaje, solo pueden comunicarse con ellos quien hayan sido escogidos por estos seres. Y además deben pasar la prueba del rayo, que literalmente consiste en sobrevivir a la caída de uno sobre el cuerpo físico.

Doña Pachita

Oriunda de Parral, en Chihuahua, pero radicada en la Ciudad de México, su nombre real fue Bárbara Guerrero. Es la chamana-nahuala en quien Grinberg personalmente profundizó más, ahondando en su capacidad de afectar el espacio, la energía y la materia con la mente para sanar enfermedades. Explica que la mente es capaz de dar indicaciones a su cuerpo de manera inconsciente (para indicar, por ejemplo, que debe mover un brazo y tomar un objeto o una pierna para caminar) y que de esta manera, brujos del nivel de conciencia de Pachita lograban darle indicaciones a cuerpos en el exterior para sanarlos a través de “milagrosas operaciones quirúrgicas” –En su libro “Las manifestaciones del ser, Pachita”, Grinberg relata a detalle estas operaciones invisibles. Plantea también la relación de este enigmático don con las curaciones que sacerdotes y príncipes mexicas realizaban en la época precolombina, quienes eran médiums o instrumentos orgánicos para que los seres espirituales pudieran encarnar en el mundo material y sanar a quien así lo pedía.

María Sabina

De Huautla, Oaxaca, ella es tal vez la bruja más famosa del misticismo mexicano, y la que dio a conocer las propiedades sanadoras de los hongos alucinógenos. Su don era el de acompañar e instruir a los viajeros psicodélicos en su búsqueda del yo interno. También poseía el don de decodificar el hipocampo del cerebro y de esclarecer territorios difusos de la mente de sus pacientes. Podía “ver el estado interno” de aquellas personas. Se dice que celebridades de todo el mundo, desde políticos a estrellas de rock como los Rolling Stones, fueron a visitarla y a dejarse guiar por su sabiduría.

Iván Ramón

Originario de la Sierra de Oaxaca y habitante de la Ciudad de México, este chamán, al igual que Pachita, entraba en trance para permitirse curar como un médium. Desde los cinco años, Don Iván Ramón poseía una increíble sensibilidad que le permitía ser poseído por seres espirituales. Tenía el don de percibir la vibra de las personas a través de sus dedos, al mismo tiempo que utilizaba un listón que tan solo tocarlo, le ayudaba a enviar mensajes al “ser espiritual” y este le daba una señal de si la persona podía ser curada o estaba destinada a morir. Según fuera el diagnóstico superior era como elegía el tratamiento y los ingredientes a utilizar para la sanación. Don Ramón también poseía el don de exorcizar, lo que muchos chamanes alrededor de México conocen como “desalojo”.

Espiridión Altamirano Lucas

Desde muy pequeño demostró tener todas las habilidades: Tenía una inclinación a curar y a soñar, una memoria prodigiosa, una enorme curiosidad por los fenómenos sobrenaturales y amaba la música y el canto. Fernando Benítez lo describió como “el chamán ideal”. Se nombraba Pilo y durante sus rituales hablaba huichol, el idioma esotérico de los grandes chamanes, y se sabía de memoria los innumerables versos de las “Panchitas”, cantos de ceremonias antiguas y conjuros necesarios para su profesión de curandero.

Don Juan Matus

Su vida es una de las mayores incógnitas en el mundo del chamanismo, ya que hay una gran cantidad de personas que dudan de su existencia. Según Carlos Castaneda, a principios de los años sesenta viajó al desierto de Sonora donde conoció a un indio yaqui que se convirtió en su guía espiritual. Aparentemente Juan Matus era un descendiente de los toltecas que le enseñó los usos del peyote y de otros estrógenos conocidos como “la hierba del diablo” y “el humito”. Las enseñanzas de este hombre fueron recopiladas en más de diez libros que se convirtieron en grandes éxitos comerciales. Al parecer, nunca sabremos fehacientemente si Juan Matus existió, pero lo que es un hecho es que cambió para siempre el mundo de los chamanes.

Tuul

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