Liberados siete de los periodistas procesados en Turquía

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Un tribunal turco ordenó este viernes la puesta en libertad de siete de los acusados en el proceso contra el diario Cumhuriyet, uno de los casos que más críticas ha levantado sobre la situación de la libertad de prensa en el país euroasiático. Con todo, el juez decidió mantener en la cárcel por “riesgo de destrucción de pruebas” a los cuatro principales acusados: el director, Murat Sabuncu; el presidente de la fundación que lo publica, Akin Atalay; el columnista Kadri Gürsel, y el periodista Ahmet Sik, contra el que además inició una investigación por las acusaciones vertidas contra el Gobierno turco durante su encendida defensa. También se extiende la prisión preventiva para Kemal Aydogdu, un maestro sin relación con el diario al que se acusa de gestionar una cuenta de Twitter crítica con el Gobierno que se hizo eco de artículos de Cumhuriyet.

Por ello, se preguntó cómo es posible que los fiscales acusen a Cumhuriyet de “organización terrorista” y a sus periodistas de gülenistas, cuando ni siquiera investigan la ayuda prestada por el Gobierno islamista a Gülen, y se den por satisfechos con la explicación dada por Erdogan: “[Los gülenistas] nos engañaron”. Sik es un gran conocedor de la infiltración de Gülen en la Administración turca y un libro suyo sobre esta cuestión fue incautado antes de que llegara a publicarse en 2011. Él mismo hubo de pasar meses en la cárcel, acusado de “golpista” por uno de los fiscales gülenistas que entonces promocionaba a Erdogan.

Pero el haber sacado los colores al Gobierno en su alegato —que concluyó con un “¡Abajo la tiranía, viva la libertad!”— no tiene visos de ayudar a su defensa. Al contrario, ha motivado que se le abra una investigación por “ofensas al Gobierno de la República de Turquía y los órganos judiciales del Estado”, que acarrea de seis meses a dos años de prisión. Al término de la sesión de este viernes, dirigiéndose al público que asistía a la vista y del que le separaban varias filas de policías vestidos de paisano, Sik criticó la decisión de mantenerlo en la cárcel gritando: “La decisión de hoy pretende que nos arrodillemos. Pero los tiranos, los pistoleros y todos los miembros de esta organización criminal deberían saber que, en mi vida, sólo me he arrodillado para besar la mano de mi padre y mi madre. Y no me arrodillaré para otra cosa”.

EL PAIS

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