Le pega la crisis al niño perdido

Compartir en:

Por: Andrés Mendiola
Fotografía: Carolina Segura

A diferencia de años anteriores la tradición de colocar velitas cada 7 de diciembre para conmemorar el día del niño es menor debido a la crisis económica que impera en las familias de la zona norte del Estado de Veracruz principalmente en Poza Rica.

Esta situación se debe a que en este 2019, los comerciantes de este producto vendían el kilo de velas de cera entre 50 a 70, representando un fuerte gasto en la economía de las familias, que a pesar de querer seguir esta tradición de la feligresía católica, les fue imposible a la mayoría.

Quiénes buscaban preservar esta tradición al adquirir una minoría de velas tenía un costo de 2 pesos por unidad, incrementando el precio.

De acuerdo a los comerciantes de velas de cera, esta situación se debió al incremento de la gasolina y de gas comestible a pesar de que la mayoría de este producto se lo funden con leña.

En las principales calles de las colonias de la ciudad, sé pudieron observar pocas casas que siguieron preservando esta tradición.

La celebración del día del niño perdido es en conmemoración al pasaje bíblico cuando el Niño Jesús se extravía en Jerusalén y sus padres María y José lo encuentran tres días después en el templo de Salomón, donde estaba platicando con los sacerdotes.

Las velas se encienden para recordar este pasaje e iluminar el camino de Jesús para ayudarle a regresar a casa; sin embargo, hay quienes aseguran que las luces son para que los niños que se han extraviado encuentren el camino a su hogar.

error: Content is protected !!