¡La Sindica hizo el gran ridículo! Tras la metida de pata, quedó en silencio

Tuxpan, Ver.- En su afán protagónico y en un intento por descarrilar la propuesta de Mario Zabdiel Saucedo Bonilla, como Contralor Municipal, la Sindica Areli Bautista exhibió, lo que alguien le dijo, era una denuncia contra el citado funcionario. Pero, para su vergüenza, la información que presentó ante el cabildo resultó ser falsa y dolosamente tendenciosa.

Durante la sesión de cabildo la Sindica se mantuvo impasible, al acecho, esperando el momento preciso para hacer uso de su “arma” secreta: la denuncia contra el propuesto Contralor. Con ambas manos sujetaba un legajo de copias y era evidente que estaba segura, que esos documentos “cimbrarían” a Tuxpan.

Cuando el alcalde iba a someter a consideración del cabildo una segunda propuesta para ocupar el cargo de Contralor, la síndica Areli Bautista atacó. “Cómo es posible que él, contrate aquí, al señor Mario (Zabdiel Saucedo), cuando él tiene una demanda en Tepetzintla. Él trabajó en Tepetzintla y aquí está la denuncia. Cómo es posible que el Contralor lo haya el aceptado aquí como servidor público”

El propio Mario Zabdiel pidió permiso al cabildo para responder a la Sindica y pausadamente le refutó: “En Tepetzintla no estoy denunciado y no estoy demandado. Ahí presente yo una demanda porque me quitaron del puesto y me dejaron de pagar. Yo fui quien solicité demanda para el pago… para que me pagaran a mí”.

La Síndica bajó la mirada, se hizo pequeña en su sillón y prácticamente quería que se la tragara la tierra. Fue evidente que no leyó o no entendió el contenido de los documentos. Después de su “resbalón” ya no volvió a intervenir en la sesión de cabildo, se quedó en silencio y solo habló para emitir su voto.

Lo más sorprendente es que ella cometió este penoso error, aun teniendo en sus manos la carta de “No inhabilitación” del funcionario. También, como representante legal del municipio pasó por alto el principio de presunción de inocencia.

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