La resaca del fracking

La primera vez que visitaron Poza Rica, miembros de la Alianza Mexicana contra el Fracking se mostraron sorprendidos de que la gente utilizara los espacios de las bimbas para ejercitarse.

Los pozarricenses crecieron jugando la cascarita entre pozos petroleros convencionales donde se practica la técnica de fracking de manera superficial.

A partir de 2008, Baker Huges, Halliburton, Schlumberger eran sinónimo de empleo, de bonanza, de riqueza. Nunca remitieron a que el ejercicio de fractura hidráulica con la que extraían el hidrocarburo tenía efectos nocivos.

Aunque no se tiene la certidumbre de que pozos no convencionales (de hasta 5 mil metros de profundidad) fueron intervenidos con esta técnica en Poza Rica, la práctica del fracking convencional ha dejado una resaca económica y ambiental en la zona.

Durante la época de auge, en la ciudad y alrededores hubo una mutación económica, se elevó su poder adquisitivo y por ende hubo cambio de uso de suelo. Predios que se rentaron a compañías extranjeras hoy en día están abandonados y con el reto de reactivar la actividad agrícola de la región.

Por: GRISELDA CRUZ

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