La familia que se apoderó de Tepito

Fue después del terremoto de 1985 cuando, según sus habitantes, el barrio de Tepito pasó de alojar ladrones de “guante blanco”, como Efraín Alcaraz “El Carrizos”, a ser guarida de la mafia.

En los años setenta, “El Carrizos”   saqueó la residencia del ex presidente Luis Echeverría sin usar armas, burlando a elementos del Estado Mayor Presidencial, lo que lo convirtió en una suerte de leyenda en Tepito.

Cuarenta años después, los personajes del barrio alcanzan una fama pasajera por el número de asesinatos que se les achaca, o la cantidad de droga que supuestamente venden en la Ciudad.

De acuerdo con informes de Procuraduría capitalina (PGJ) de los que  LA SILLA ROTA  tiene copia, la mafia en el Barrio Bravo quedó en manos de una misma línea genealógica desde el año 2000. Todo, según los documentos, bajo la protección de algunas autoridades locales y federales.

A principios de la década pasada, la familia Camarillo controlaba el narcomenudeo. Los hermanos Mario y Fidel iniciaron como comerciantes de fayuca y administradores de una bodega donde almacenaban lanchas y muebles para baño.

La Procuraduría capitalina calificó a “El Loco” como “el zar de la droga”, puesto que heredó de su hermano Fidel, encarcelado desde 1998.

La familia Camarillo era integrada por Mario, Fidel, Martha; Salvador, Natividad, Amalia, María Elena; Julieta; María de la Paz, Rosa María y Alejandro y se extendió con sus primos, los Santos Camarillo.

Desde 2001 protagonizaron vendettas contra miembros políticos de la familia, cuyo punto más álgido fue el 26 de septiembre de 2003, cuando “El Loco” fue asesinado a manos de sicarios enviados por su yerno, el expolicía judicial federal, Alfredo Martínez “El Goldá”.

Un amigo de la familia Camarillo y antiguo subalterno de Fidel se separó de la banda y se volvió su enemigo desde 2002: Jorge Ortiz Reyes “El Tanque”.

“El Tanque” es hijo de Jorge “El Piñas”, quien incursionó en el cobro de derecho de piso contra la comunidad coreana en el Centro.

Salió de la cárcel en diciembre de 2002 para desatar una guerra contra los Camarillo , la cual dejó más de 30 crímenes.

“El Tanque” fue acusado de planear junto con “El Goldá” el homicidio de “El Loco” pero después fue detenido y enviado a una prisión de máxima seguridad.

Ahí, vía telefónica, se enteró de la desaparición -y después del asesinato- de su hijo Jersey, de 16 años de edad, raptado junto con 12 personas más del bar Heaven, el 26 de mayo de 2013.

De los Camarillo surgió otra ramificación que desde 2010 tiene el control no solo de Tepito, sino de todo el mercado local de estupefacientes: Judith Camarillo Feijoo se casó con Armando Hernández Gómez “El Ostión”, antiguo colaborador de “El Tanque”.

“El Ostión” y sus hermanos Víctor Hugo y Francisco Javier fundaron el cártel de La Unión, vinculado a más de 50 asesinatos desde entonces.

Antes de La Unión  hubo cambios de estafetas en Tepito. Con base en los informes, los principales distribuidores fueron los hermanos Adán y Abel Márquez, socios del cártel de Los Arellano Félix.

Resaltaron “El Jarocho”, un guatemalteco que proveía de droga a “El Tanque”, Juan Carlos “El Colombiano” y el comandante Cuauhtémoc H, presuntamente de la Procuraduría General de la República (PGR), asentado en la calle Alfarería.

Pero en 2010, al parecer auspiciados por Édgar Valdez Villarreal “La Barbie”, antiguo socio del  cártel de Los Beltrán Leyva, La Unión Tepito  se erigió como el grupo dominante, cuyo territorio se ha ido expandiendo más allá del Centro: a Gustavo A. Madero, Iztacalco e Iztapalapa.

Los Camarillo aun libres, el resto de las familias y bandas tuvieron que aceptar un papel secundario en la venta de drogas.

A últimas fechas, La Unión Tepito fue mermada y se fragmentó en dos grupos. Además, surgió Fuerza AntiUnión, con la que la Unión de la B disputa el control del trasiego de drogas en varias Alcaldías de CDMX.

LASILLAROTA

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