La batalla que los pueblos indígenas de Estados Unidos le ganaron a los grandes del béisbol

Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) están atravesando un proceso de transformación histórico gracias a la presión que han ejercido a lo largo de los años los pueblos nativos norteamericanos que habitan el territorio estadounidense hace siglos.

Los Cleveland Indians, que nacieron como los Grand Rapids Rustlers en 1894 pero mantienen su nombre actual desde 1941, son conocidos como The Tribe (La Tribu) y su símbolo es-desde 1947- un simpático indiecito bautizado Jefe Wahoo.

La popularidad de este personaje de rostro rojo acompañado de una enorme sonrisa blanca y con una pintoresca pluma sobre su pelo oscuro fue creciendo junto con el equipo que llegó a seis finales de MLB y conquistó dos títulos mundiales. Pero detrás de este divertido logo había una triste verdad.

Los pueblos nativos americanos interpretaban que el Jefe Wahoo era en realidad un símbolo racista y que faltaba el respeto a las raíces del suelo que actualmente pertenece a los Estados Unidos. Como sucede en todo América, las comunidades originarias han sido desplazados de sus tierras y sus poblaciones se han reducido drásticamente desde la llegada de los colonizadores. Sin embargo, algunos han logrado sobrevivir y actualmente disputan interminables batallas legales para recuperar sus lugares.

El Gobierno de Estados Unidos reconoce a 566 “naciones tribales” y se estima que están integradas por un total de 5 millones de personas. Además, varias de ellas son representadas por el Congreso Nacional de Indígenas Estadounidenses (NCAI, por sus siglas en inglés).

En los últimos años, este organismo había insistido en que el Jefe Wahoo era un símbolo racista y luego de tanta lucha logró su cometido: los Cleveland Indians anunciaron que cambiarán su logotipo, que a partir de ahora será una “C” colorada.

“Si bien reconocemos que nuestros aficionados tienen desde hace mucho apego por el Jefe Wahoo, estoy básicamente de acuerdo con el comisionado Rob Manfred en el deseo deretirar el logo de nuestros uniformes en 2019”, comunicó Paul Dolan, dueño del equipo.

Pero el caso de los Cleveland Indians no es el único y luego de ganar esta batalla ahora los pueblos originarios apuntan a todas las franquicias de béisbol y de otros deportes que tengan símbolos ofensivos. El siguiente objetivo son los Atlanta Braves, que si bien hace años abandonaron el rostro del indio mohawk que los caracterizaba, lo modificaron por un tomahawk, hacha utilizada por estas comunidades.

Otra batalla será en el fútbol americano, allí los Washington Redskins son la segunda franquicia más valiosa de la NFL y la primera en adoptar un símbolo aborigen. Su imagen característica es un cacique y su nombre “pieles rojas” hace referencia de forma racista a los indígenas.

Un informe presentado en 2013 por la NCAI tildaba a George Preston Marshall, dueño del equipo en ese entonces, como “uno de los defensores más vehementes de las políticas racistas y segregacionistas directas” de la historia del deporte.

Otro es el de Los Kansas City Chiefs, de Misuri, cuyo logotipo es una punta de flecha y muchos de sus fanáticos suelen vestirse como caciques en las gradas cuando juega su equipo. Todo esto es repudiado por la NCAI desde hace décadas.

Los casos se acumulan, la Universidad estatal de Florida y los Chicago Blackhawks de hockey sobre hielo son otros de los casos que se incluyen en el reclamo de estas millones de personas que se sienten humilladas cada fin de semana.

Si bien la lucha es larga y ardua, la noticia de que los Cleveland Indians finalmente dieron el brazo a torcer y el Jefe Wahoo será historia es una caricia al alma para estos incansables comunidades que dejaron atrás el arco y la flecha y a través de la diplomacia comienzan a conseguir respeto.

 

INFOBAE/DEPORTES

nlx

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