Jeremy Corbyn propone unión aduanera con la UE después del Brexit

El líder laborista británico, Jeremy Corbyn, ha confirmado este lunes su intención de apostar por un Brexit suave. “Estamos dejando la Unión Europea, pero no Europa”, ha dicho en una rueda de prensa en la cuidad de Coventry. La principal figura de la oposición en Reino Unido ha defendido mantener una estrecha relación con sus actuales socios comunitarios y ha propuesto que Reino Unido negocie una nueva unión aduanera con la UE, para garantizar un comercio libre de aranceles después de Brexit. “Los laboristas buscarían negociar una nueva amplia unión aduanera Reino Unido-Unión Europea para asegurarse de que no haya aranceles con Europa y evitar la necesidad de una frontera rígida en Irlanda del Norte”, ha dicho el laborista este lunes.

Corbyn ha insistido en que “no tiene algún sentido para Reino Unido abandonar las agencias europeas y el comercio libre de aranceles que tan bien han servido” al país. “La prioridad es llegar al mejor acuerdo para los trabajos y la economía”, ha dicho. El líder laborista ha defendido un Brexit que beneficie a todos los británicos y a todas las regiones del país, haciendo especial hincapié en la necesidad de mantener en vigor el acuerdo de paz que permitió la formación de un Ejecutivo autónomo de poder compartido entre protestantes y católicos en Irlanda del Norte. La semana pasada, el Gobierno irlandés alertó que algunos políticos británicos partidarios de la salida del Reino Unido de la UE están poniendo en peligro la paz en la región.

El laborista también ha tocado otro tema candente de las negociaciones con Bruselas: el futuro de los ciudadanos comunitarios. “Pedimos al Gobierno respetar los derechos de los europeos que viven en Reino Unido”, ha dicho Corbyn, quien ha aprovechado la ocasión para señalar la gran contribución de los ciudadanos comunitarios a la economía del país y lamentar la situación de incertidumbre en la que viven. Para el líder laborista, el divorcio con Europa no debería servir para crear una división entre ciudadanos de primera y de segunda. “El Partido Laborista legislaría inmediatemente para garantizar los derechos de los ciudadanos europeos que viven en Reino Unido”, ha zanjado.

El discurso de este lunes estaba llamado a aclarar la ambigüedad que viene desplegando el líder laborista en el Brexit, y que tan bien le ha funcionado hasta la fecha. Corbyn había eludido el tema en la medida de lo posible, y prefirió no posicionarse demasiado claramente, para no alienar a una parte de su electorado que, sobre todo en sus feudos del norte de Inglaterra, sigue defendiendo el Brexit. La idea era dejar la iniciativa al Gobierno e ir posicionándose siempre unos pocos pasos más hacia la permanencia.

Hasta este momento, el mismo Corbyn, perteneciente a una izquierda británica que tradicionalmente recela de la UE, y su formación se habían mostrado en favor del divorcio: dos tercios de los diputados del partido representan a circunscripciones que votaron por salir. No obstante, cada vez más voces dentro del laborismo piden posicionarse abiertamente por un Brexit suave o defienden la celebración de un segundo referéndum. Según los sondeos, los votantes laboristas son los que más están cambiando de opinión respecto al abandono de la Unión Europea.

El País

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