Investigadora del INAH teme por su vida; su exesposo Antonio Selem la agredió y amenazó con cabezas de cerdo

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La historiadora Adriana Gil Maroño denunció las amenazas y vejaciones que sufre por parte de su expareja, Antonio Selem Hurtado.

A través de un video, la investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) destacó que ha sido víctima de hostigamiento y agresiones por parte de su expareja, un arquitecto de Xalapa, Veracruz

Públicamente hago responsable de cualquier ataque directo en contra de todos nosotros a Antonio Selem Hurtado de Mendoza […] Si no actuamos mañana será otra víctima más de la violencia que se ejerce centralmente en contra de las mujeres”, menciona Gil Maroño.

A través de una carta pública, la historiadora compartió varios correos electrónicos que les ha enviado su agresor, donde manda amenazas e insultos tanto a ella como a toda su familia.

Obsérvate bien: ególatra narcisa, pretendes ser artista, crees que luces impecable, ¿te gustas? Eres carne vieja de mala calidad, llena de problemas que arrastra un hijo cuadripléjico y una fama pública desprestigiada. […] Tu destino es la nada y el de tu familia es peor. Son una manada de cómplices inútiles que pronto quedaran (sic) uno en la cárcel, la otra sin trabajo, y el mayor de todos muy próximo al retiro natural que a todos la vida nos lleva. Una familia de mediocres”, escribió el arquitecto el 20 de abril de este año.

Él quería una casa de lujo y un avión privado

Adriana y Antonio aseguró que en 2008, tras haber contraído nupcias, ambos viajaron a la ciudad de Houston, en Estados Unidos para tratar el tumor en la columna de un hijo de la historiadora, fruto de un matrimonio anterior. Sin embargo, el médico que los atendió cometió una negligencia, por lo cual Antonio interpuso una demanda millonaria.El joven alcanzó a recuperarse, debido a que fue trasladado a otro centro hospitalario, como parte del acuerdo, aunque Antonio deseaba obtener una “casa de lujo en Houston, además de un avión privado”. Incluso el hombre intentó dejar al hijo dentro del hospital “como rehén de una negociación”, destacó la historiadora.Cuando Adriana intentó separarse de él, varios jefes y colegas recibieron varios mensajes por parte de Antonio con el fin de desprestigiar a la investigadora. Incluso el sujeto interpuso una denuncia ante el INAH para que fuera despedida.Posteriormente, Gil Maroño solicitó una orden de restricción en contra de su expareja. Y en 2018, cerca de su casa, abandonaron cabezas de cerdo y colocaron cruces de panteón en la puerta, por lo cual denunció a su exesposo ante la Fiscalía de Veracruz por amenazas y agresiones.Aseguró que las autoridades le han retirado las medidas de protección correspondientes y acusó a tres funcionarios del ministerio público por ello.




Nota de INFOBAE

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