Hallan otro cadáver en un lago de la UNAM

A menos de una semana de que apareciera una joven estrangulada frente a la facultad de Ingeniería, este lunes ha sido encontrado otro cuerpo en un lago. Las autoridades todavía no han identificado a la segunda víctima, pero sospechan que, dado su estado de descomposición, llevaba más de un mes fallecido. Con la comunidad universitaria en pie de guerra por el esclarecimiento del asesinato de Lesvy Osorio, de 22 años, la aparición de un segundo cadáver destapa el debate sobre la seguridad de la universidad más grande de América Latina.

El lago se encuentra en una zona administrada por el Club Pumas de fútbol, pegada a las instalaciones de Ciudad Universitaria. Este lunes la universidad ha querido precisar que no se trata del área de la UNAM, entre otras cosas, porque el miedo provocado por el caso Lesvy todavía circula por los pasillos. Pero lo que separa el campus de las instalaciones del equipo de fútbol de esta misma universidad, es sólo una calle.

El miércoles de la semana pasada, la UNAM amanecía con una chica muerta. Había sido estrangulada con el cable de una cabina telefónica y el lugar del crimen se encontraba en un punto muy concurrido por los estudiantes, en la zona de descanso de los alumnos de Ingeniería. Cuando la encontraron, su mano todavía sujetaba la cadena de su perro.

Dos días después, las autoridades no tenían un culpable, pero comenzaron a sospechar de la propia víctima: “Era alcohólica y mala estudiante”, “Estaba drogándose con unos amigos”, “Se había ido de casa y vivía en concubinato con su novio”, llegó a comunicar la Fiscalía. Unos polémicos tuits que prendieron la cólera de un país azotado por la violencia machista. Las redes sociales se inundaron de críticas y un centenar de estudiantes recorrieron las calles de la UNAM exigiendo más respeto.

“Si me matan, ¿qué dirán de mí?”, se preguntaban miles de tuiteras indignadas con la primera versión de la Fiscalía. A través del hashtag #SiMeMatan, circularon en Twitter testimonios personales de mujeres que especulaban con las diferentes maneras por las que podrían ser criminalizadas después de su muerte.

Con información de El País

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