El guerrero otomí que estuvo a punto de vencer al imperio mexica

Quien diría que los mexica estuvieron a punto de sucumbir por la habilidad de un sólo hombre en una de las más feroces batallas de aquel imperio.

La breve historia de B’otzanga el Rey Otomí del pueblo de Xiquipilco (Ndongu – Casa Vieja/Venerable) es también la historia del Emperador mexica Axayacatl.

El nombre de este gran guerrero otomí tanto en náhuatl como en hñä-hñü significan lo mismo; B’otzanga significa Lagartija Negra o Lagartija Prieta má correctamente. proviene de los vocablos otomíes

Mb’oti – Negro.
Zanga – Lagartija o Lagarto.

Todo comienza por el año 12 tochtli (1478), en aquel año Axayacatl (Hmidehe en idioma hñä-hñü) acompañado de Nezahualpilli Rey de Texcoco y del Rey de Tlacopan comenzó su campaña militar contra los reinos matlatzincas asentados en valle de toluca; tenia a su mando un ejercito de mas o menos 40 000 hombres, incluidos mercenarios otomíes, mazahuas y matlatzincas.

Según el códice Mendocino, Axayacatl ya había logrado conquistar las provincias de Toluca, Calixtlahuaca, Metepec, Cacalomayan, Tenanzinco, Calimaya, Coatepec, Malinalco y Xocotitlan, entre otras y ya solo le hacia falta hacer la guerra a los pueblos otomíes de la parte septentrional del valle de toluca. Así, tiempo mas tarde Axayacatl le haría la guerra a los otomíes:

“…Un día que el Rey Axayacatl iba victorioso tocando su tambor de oro le salio al paso al jefe de los xiquipilcas llamado Tlilcuetzpalin (B’otzanga)”.

En esta tira del códice cruz podemos ver a B’otzanga (arriba) y Axayacatl (abajo) en la batalla de Xiquipilco.

Durante la batalla Axayacatl, salió al encuentro de B’otzanga pues deseaba saber que tan fuerte era este, con gran habilidad y como de película comenzaron su propia batalla. Axayacatl era bastante ágil y agresivo en el ataque, pero B’otzanga lo fue aún másl y con gran fuerza acertó un golpe con su macahuitl sobre el muslo de su contrincante, lo cual lo dejaría cojo por el resto de su vida, desesperado Axayacatl le dijo:

-¿Como te llamas? que seguramente eres un gran Señor…-
y B’otzanga le respondio:
– Llámame Tlilcuetzpal-
A lo que contestó Axayacatl:
-Mira insolente, si me quitas la vida será tuyo y de los tuyos México-Tenochtitlan…

Torquemada relata la batalla como si el estuviese ahí…

“… y en medio de la batalla quiso señalarse Axayacatl y Tlilcuetzpalin le acometió con grande ánimo y le dio un golpe en un muslo de que quedo herido;acudieron luego otros dos otomíes a ayudar a su señor, llamados Itzcuani y Tlamaca y cargando sobre el hirieronlo cruelmente, y aunque hizo mucho en defenderse (Axayacatl) eran muy valientes los contrarios y así lo derribaron”.

Estando Axayacatl tirado, casi rendido, el Capitán General de Texcoco Quetzalmamalitzin se percata de la escena y corre en auxilio de su señor y con ayuda de otros Capitanes de valía logran apresar a B’otzanga y amarrado llevarlo en compañía de sus otros dos capitanes.

Como era costumbre se enviaron mensajeros hacia México para que se diera la noticia a Tlacaélel de las conquistas y de lo sucedido con Axayacatl, en dicho mensaje se incluyen los detalles de la campaña en el valle de Toluca. Macuilxochitl hija de Tlacaélel se sirvió de estos hechos para evocar en un poema la última campaña planificada por su padre, las hazañas de Axayacatl y lo acontecido en Xiquipilco.

“Por aqui vino a salir,

allá en Xiquipilco a Axayacatl,

lo hirio en la pierna un otomi,

su nombre era Tlilcuetzpallin”

Al llegar a Tenochtitlan, Axayacatl espero hasta que sanaran sus heridas en el muslo, entonces hizo junta de los Señores y principales de Texcoco, Tacuba y de las demás comarcas, y en un gran convite durante la fiesta del Tlacaxipehualiztli fueron muertos B’otzanga y sus capitanes todo frente a las esposas de Axayacatl, pues lo quizo así para demostrar mayor grandeza y virilidad. Unos aseguran que B’otzanga lucho amarrado hasta ser herido y sacrificado.

Tuul

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