Curanderos: una opción para sanar malestares físicos y emocionales

¿Se ha sentido decaído, angustiado y con problemas para conciliar el sueño? Si es así, es probable que usted haya perdido su sombra…

Al menos esa es una de las conclusiones a la que expertos en medicina tradicional suelen llegar cuando atienden a un paciente con uno o varios de esos síntomas.

Si ya probó tratamiento alópata y aún así no ve mejoría, quizá sea tiempo de darle una oportunidad a otros recursos terapéuticos como limpias con plantas medicinales y baños de temazcal.

En el interior de estos últimos se trabaja con piedras calientes a las que se les esparce cedro y tabaco, mezcla conocida como pahtli -base de la medicina tradicional-, que se combina con romero, toronjil, eucalipto, poleo y té de monte.

A través de cantos, rezos y respiraciones se hace un viaje por los cuatro elementos: fuego, agua, tierra y aire para lograr un equilibrio físico, mental y espiritual.

El doctor Carlos Zolla, coordinador de Investigación del Programa Universitario de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad de la UNAM, explica que un curandero utiliza mecanismos de eficacia simbólica para atender enfermedades tanto físicas como emocionales y que van desde el empacho, el susto y el mal de ojo, hasta la tristeza y la pérdida de la sombra.

Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla son los estados que concentran el mayor número de plantas medicinales; se estima que actualmente existen entre cinco y diez mil especies medicinales o potencialmente medicinales en todo el territorio mexicano.

 

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