Comercios han cerrado… y le pagan más a CFE por luz

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En medio de la emergencia sanitaria por el Covid-19, negocios de la entidad han tenido que pagar recibos de luz más altos que bimestres anteriores. Con sus locales cerrados o trabajando al mínimo, los empresarios veracruzanos no solamente no han visto reducciones significativas en sus recibos, sino que muchos han tenido que pagar cuotas más altas que en los bimestres en los que la operación de sus empresas era total.

Zapaterías, restaurantes, pastelerías, talleres, antojerías, ningún giro se ha escapado las tarifas que la Comisión Federal de Electricidad ha impuesto durante una temporada en la que la crisis económica amenaza con hacer cerrar muchos de estos negocios.

A pesar de no estar trabajando, el recibo de luz en la zapatería propiedad de Esteban Martínez se incrementó en más del 100%, lo que implicó un duro golpe a la economía del comerciante xalapeño que vio caer en su totalidad sus ingresos debido a la emergencia sanitaria.

Teniendo encima a acreedores, el pago de sus deudas y la renta de los dos locales que ocupa en el centro de Xalapa recibió hace unos días el recibo de luz por más de 4 mil pesos, cuando el bimestre pasado pagó mil 500 pesos. “Abrón, ya me llegó el recibo y se elevó de mil 500 a cuatro mil 500 pesos. Estamos cerrados y aún así me llegó. Ya no sabemos qué hacer”, lamentó.

Explicó que en su caso “tiene encima” ya el pago de los dos locales de renta, que en total suman más de 40 mil pesos para este mes, además de que ya recibió una requisición del banco en el que le piden liquidar los adeudos. Sin embargo, reconoce que en el caso del crédito que tiene ese pago tendrá que esperar porque el dinero no alcanza, por lo que sólo pagará los intereses en espera de que pueda volver a abrir las puertas de la zapatería.

PROBLEMA ES DE MUCHOS

Anwar Ramos Sánchez, empresario del municipio de Coscomatepec de Bravo, esperaba que este bimestre el servicio de luz eléctrica tuviera una disminución considerable, ya que el “Fandanguito”, restaurante bar de su propiedad, lleva casi dos meses cerrado. No obstante, al llegar el recibo notó que no solo no había disminuido, sino que se incrementó en poco más de 100 pesos a pesar de que los aparatos eléctricos no se utilizaron y las luces se mantuvieron apagadas.

Precisó que en el bimestre previo, en el que la actividad del negocio fue total, pagó mil 698 pesos de energía eléctrica, mientras que este bimestre, con el cierre total de actividades tuvo que derogar mil 803 pesos. Indicó que aunque el aumento no fue mucho, fue sorpresivo porque el consumo de luz fue significativamente menos.

Las luces están apagadas, los equipos están apagados, no se usan los proyectores así que nosotros pensamos que dentro de lo que se consideraba como pérdidas no iban a ser tantas en temas como el de la luz y que incluso ahí se tendía una reducción que ayudaría a compensar lo demás, pero no. Llegó el recibo y no sólo no bajó, sino que aumentó. Eso llamó la atención

DIARIO DE XALAPA

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