Citricultura sigue en emergencia por el Dragón amarillo

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Por Roberto Aguilar Tolentino

Cazones de Herrera, Ver. – Tras la aparición del vector Dihaforina Citri, que genera el mortal hongo del Huanglombing, mejor conocido como dragón amarillo, que arrasó más de mil hectáreas de cítricos dulces incluidos el limón y la toronja, la recuperación ha sido muy lenta pero poco a poco, los productores hacen frente a esta crisis que les ha dejado millonarias perdidas.

Maximino Téllex Marié, presidente de la Junta Local de Sanidad Vegetal, que abarca los municipios de Tihuatlán, Tamiahua, Tuxpan, Castillo de Teayo, Coatzintla y Cazones, explicó que la contingencia comenzó entre enero y febrero de este año, cuando la enfermedad hizo presencia en la llamada «Zona Cero», que es la comunidad de El Marino, Felipe Angeles y Nuevo Tejamanil, por la colindancia del municipio de Papantla; y por el lado de Tihuatlán, en sus localidades de Acontitla y La Concepción, franja en la que se contabilizaron mas de mil hectáreas infestadas con el dragón amarillo.

Agregó que, en Álamo, que pertenece a otra Junta Local de Sanidad Vegetal, la situación es todavía más complicada, a tal grado que han sido concentrados mas de 35 técnicos provenientes de varios municipios, entre ellos, algunos de Cazones.

Explicó que, el problema con el dragón amarillo es que cuando un árbol enferma, debe ser arrancado desde la raíz completa, y sin pasar por parcelas aledañas incinerarlo por completo, pues de no ser así, se corre el riesgo de que la contaminación se extienda a zonas no infectadas.

Además de esta enfermedad, la citricultura enfrenta el VTC, la leprosis y la mosca mexicana de la fruta, pero para enfrentarlos juntos con el dragón amarillo, se utilizan biofertilizantes que estan dando buenos resultados.

Aunado a ello, otros insectos llamados depredadores porque se les libera mediante técnicas especiales en las huertas infestadas, ellos salen en busca de la mosca mexicana de la fruta, la inoculan y prácticamente la esterilizan, por lo que la mosca ya no podrá poner mas huevecillos y con ello, se reduce la expansión de esta terrible enfermedad.

Tellez Marié detalló que, la poca naranja que se logró es la valencia y la tardía, la cual estaba en 90 centavos la pieza, pero se ha ido recuperando entre los mil 400 y mil 600 la tonelada; «Y estuvimos al punto de pánico, pero por fortuna aunque de manera lenta, pero vamos saliendo de esta critica situación», precisó.

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