Chris Hemsworth admite que Elsa Pataky hizo grandes sacrificios para ayudarlo en su carrera

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En la edición de noviembre de GQ Australia, Hemsworth admite que su esposa de seis años ha hecho muchos sacrificios para que él pudiera perseguir su sueño de convertirse en un exitoso actor de Hollywood. Logró su gran oportunidad cuando consiguió el papel principal de Thor en 2011, pero luego extrañó la normalidad de su nativa Australia. Así que la pareja y sus tres hijos se mudaron de Malibú y se establecieron en Byron Bay. Hollywood era «sofocante», confesó el actor. «Dejas de ser persona. Te quedas vacío porque vives en el mundo de las apariencias, dentro y fuera de la pantalla».

Después de Thor, Hemsworth participó en varias películas de Marvel y consiguió papeles en grandes películas taquilleras como Snow White and the Huntsman y Ghostbusters. Admite que durante esa época, «Mi esposa y yo nos enamoramos, tuvimos hijos, y no nos vimos por varios años, pero nos volvimos a enamorar».

«En términos laborales, ella ha tenido que renunciar a más cosas que yo. A ella le gustaría que yo me retirara un poco para estar más en la casa con los chicos y, por supuesto, yo también lo quiero», dijo Hemsworth, de 34 años. «Pero siento que estoy en un momento crucial de mi carrera, tengo que preparar todo para el largo plazo o se me va a escapar».

A pesar de que puede ser una carga para su matrimonio, el actor hace lo que puede para demostrar su gratitud. «Una vez que tienes hijos, cada instinto y cada momento de tu vida se consume por eso», dice. «Tienes que asegurarte de al menos tener una cita romántica, a pesar de que sea una vez cada cierto tiempo, porque la mayoría de las veces simplemente estás demasiado cansado y preferirías dormir». Pero, al contrario de su padre, él no es del tipo de personas que escribe cartas de amor. «No me reprimo en cuánto le digo que la amo», admite Hemsworth. «Pero no hay un cómo ni un porqué, no soy detallista».

Ahora, Hemsworth trabaja en ser un esposo más detallista. «Es curioso», dice. «Puedo ser muy atento y escuchar a gente que casi no conozco, luego llegas a casa y respondes frases hechas, ‘¿Por qué lo hacemos?’, porque en algún momento te apagas». Ya sea en casa o en el trabajo, dice que prefiere, «la eficiencia» de las llamadas telefónicas. «Cuando escribes mensajes de texto, el intercambio hace que no le preste atención a los chicos ni a lo que hago. No digo que no los escriba. Pero como sociedad estamos muy cerca de no volvernos a comunicar verbalmente».

Ejemplo: cuando grababa Avengers: Infinity War con el elenco de Guardians of the Galaxy, nadie se hablaba entre tomas. «Había un círculo de personas sentadas viendo sus celulares, así que tenía que decirles, ‘Oigan, ¿recuerdan cuando solíamos hablar entre nosotros?'», aseguró Hemsworth. «Luego Chris Pratt se puso de pie y dijo, ‘Maldición, lo sé. Es una m**rda, ¿verdad? Y soltó su teléfono».

No debería sorprender que el actor extraña cuando la vida era más simple y comunicarse era más directo. «No sé ustedes, pero siento que el teléfono me da mucha más ansiedad. Cuando te envían un texto, se libera dopamina en tu cerebro como una droga», dice. «Es la misma reacción que con la cocaína o el alcohol o lo que sea: cuando la vez, se libera algo. No tengas el teléfono junto a tu cama, para comenzar. No lo lleves a cenar, no le regales más tu atención a otros. En el pasado, la información tenía fin: te acababas el periódico. Te detenías. Podías terminar un libro o un capítulo. Pero Instagram nunca termina. Facebook tampoco. Las noticias no tienen fin. Ese es el peligro ahora. No nos detenemos porque las cosas no terminan: no hay nada que limite el uso de una plataforma, no llegas al final de nada. Ese es el problema».

Hemsworth no solo quiere cambiar actitudes en el set. Antes de comenzar la producción de Thor: Ragnarok (en cines el 3 de noviembre) habló con el presidente de Estudios Marvel, Kevin Feige, sobre sus intenciones con la película. «Dije: ‘¿Por qué estamos haciendo otra? Quiero hacerla, pero tenemos que cambiar el juego dramáticamente’. De forma egoísta, estaba aburrido conmigo mismo. Me habían puesto en una caja y me habían limitado lo que podía hacer creativamente con el personaje. Cuando surgió el nombre del director Taika Waititi, ya era fan. Cuando lo contratamos fui muy feliz», dice. Fue el cambio creativo que Hemsworth necesitaba y la historia «fue sobre cuán lejos podemos llevarla en la dirección correcta o incorrecta. Hubo mucha improvisación, ese es su estilo y era mi vibra. Ese es el tipo de humor que amo y amo que eso dio la pauta para toda la película».

La experiencia de hacer la película tuvo un profundo efecto en el actor. «Nutrí mucho la parte creativa de mi alma, sentí que ha sido la experiencia más colaborativa que he tenido. Nos divertimos más de lo debido en ese tipo de películas», dijo, y precisó que no se había sentido así en años. «Desde Rushhabía estado buscando esa experiencia de nuevo».

Thor: Ragnarok sin duda será un éxito de taquilla. Y a pesar de eso dice, «Le pones sangre, sudor y lágrimas a un proyecto y luego en una hora y media, en el fin de semana de estreno, la gente decide si es una m**rda o no. Duele si una película falla. Y sí me siento responsable, pero hay que tener la piel gruesa. Quieres que la gente la disfrute así que si eso ocurre se siente muy bien».

La entrevista completa de Hemsworth está en la edición de noviembre de GQ Australia.

 

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