Basura, un reto para todos

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Como en la mayoría de las ciudades del país; con una sociedad sin educación ni cultura ambiental, en este municipio el reto eterno continúa siendo el problema de la basura, por lo que las nuevas autoridades locales ya proyectan un cambio en la recolección de desechos y en su tratamiento final.

Sin embargo, como dice la directora de Limpia Pública, Ana Bertha Coronel Yáñez: “Necesitamos también coordinarnos con las otras direcciones (del Ayuntamiento) para realizar una campaña de concientización ciudadana, pues es una labor que todos debemos de abrazar, aquilatar, porque no podemos poner un trabajador por cada ciudadano; lo que debemos es tener un poquito de cultura.”

El proyecto, revela, consiste en impulsar la costumbre de separar la basura para un manejo más fácil en su recolección y tratamiento. Es decir, colocar por un lado la basura orgánica y por otro la inorgánica, como ya lo hacen en algunas grandes ciudades del país.

MÁS DE UN KILO POR PERSONA

De acuerdo a datos de la propia Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en México cada persona tira en promedio 1.2 kilogramos de basura diariamente, y aunque gran parte de los desechos se pueden reciclar, terminan en rellenos sanitarios y en tiraderos.

Lo lamentable es que al gobierno federal no le preocupa invertir en la regeneración de basura, mientras que la ausencia de educación ambiental sigue empeorando la forma de generarla.

Según esa autoridad ambiental, los estados con más sitios de disposición final de basura son el Estado de México, Jalisco, Veracruz y Chihuahua.

En el caso de Álamo Temapache, informa Coronel Yáñez, en promedio se levantan entre 25 y 30 toneladas diarias de basura, pero en temporadas vacacionales como las de diciembre la producción de desechos se eleva a 37 y 40 toneladas por día.

MÁS RECOLECTORES NO ES LA SOLUCIÓN

“En la actualidad somos 78 trabajadores, entre operativos y administrativos. Hay 10 elementos que están trabajando en Potrero del Llano-Alazán, que se dedican a las colonias y comunidades aledañas, como Horcones, Otatal, Xoyotitla y Temapache.

“Hasta allá van para recoger lo de la plaza del día sábado y regresan a Potrero para seguir dando el mantenimiento a las colonias. También contamos con cinco camiones compactadores, todos en perfectas condiciones; la camioneta de contenedores, y dos de transporte de personal o de cuadrillas, todas laborando al cien y doblando turno”, asegura la funcionaria.

Y destaca: “Mis muchachos madrugan bastante y tenemos cuatro turnos: a muy temprana hora entran los barrenderos que para las ocho de la mañana entregan 65 calles limpias. A las 7 de la mañana es la cuadrilla de los camiones compactadores los que acuden a las diferentes rutas, los que acuden a hacer la recolección de basura.”

Agrega que el servicio de limpia pública cuenta con cuatro rutas que comprenden las cincuenta colonias de la cabecera municipal y las comunidades aledañas. “Ellos se encargan de atender dos veces por semana las rutas de mayor incidencia de basura”, señala.

Empero, sostiene: “El reto no es tener un mayor número de trabajadores, sino hacer conciencia entre la gente de que debemos de proteger el medio ambiente porque esto implica tener menos enfermedades, menos contaminación y una mejor imagen.”

PRODUCIR MENOS BASURA, LA SOLUCIÓN

La directora de Limpia Pública parece coincidir con la organización Greenpeace México cuando dice “Es importante saber que una ciudad limpia no es la que más se barre sino la que sus ciudadanos contribuyen a tirar menos basura.”

Y es que a través de su proyecto Basura Cero, dicho organismo mundial, plantea una solución global, del principio al fin del proceso de fabricación de los productos, centrándose no sólo en el tratamiento para que sus componentes se reciclen y se recupere la materia orgánica; sino también en el diseño de los productos, de forma que se alargue su vida útil y sean elaborados con insumos amigables con el ambiente.

Ello implica, apunta Greenpeace, en un cambio en el sistema industrial, a fin de reducir la generación de residuos y recuperar los materiales en vez de eliminarlos. Propone: Minimizar la generación de residuos, Maximizar el re uso y reciclaje de los residuos y Eliminar el uso de sustancias tóxicas en los productos, envases y embalajes.

Por eso, dice Ana Bertha: “Este año vamos a buscar la manera de que cada vez haya menos atarjeas, menos coladeras taponadas por la basura.”

UN RÍO DE BASURA

Mientras tanto, aunque desde hace más de dos décadas el basurero alamense dejó de estar a la orilla del Río Pantepec, las aguas del afluente aún continúan siendo el depósito diario no sólo de basura que lanzan personas inconscientes sino principalmente de aguas residuales del sistema de alcantarillado, debido a que en Álamo no existen plantas de tratamiento.

Lo que existe, según el Ayuntamiento, es un relleno sanitario (ubicado en los límites con el municipio de Cerro Azul) que “aún tiene bastante capacidad de recepción, y se le está dando el mantenimiento y las condiciones necesarias para que nuestra basura esté enterrada y tenga los filtros que requiere para que no se acumulen los gases”, añade Coronel Yáñez.

No obstante, a nivel nacional, reconoce la SEMARNAT: “Los rellenos sanitarios no existen, ya que sólo hay montones de basura que no se degrada porque está almacenada en bolsas de plástico, un material que tarda aproximadamente 400 años en ser asimilado por la naturaleza. Esta basura acumulada, aunque esté bajo tierra, genera gases tóxicos, fauna nociva, ruidos, movimientos de la tierra y olores fétidos.”

Además, por lo menos 70% de la basura que se genera en el país terminan en ríos, barrancas, bosques y tiraderos clandestinos, acepta la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.

RIESGO PARA UNOS, RETO DE TODOS

De todos los males, en Álamo Temapache el menos peor en el tema de la recolección de basura es que afortunadamente, pese a los riesgos diarios, asegura Ana Bertha Coronel, “Hasta ahorita los muchachos no han presentado ninguna infección en la piel; sus enfermedades han sido por los cambios de clima que aquejan a todos.”

Empero, hay que reconocer que los trabajadores de limpia pública cada día se exponen a peligros tales como lesiones ergonómicas, desperdicios peligrosos y accidentes automovilísticos cuando viajan por calles y carreteras.

También enfrentan riesgos que van desde infecciones en los ojos y estomacales hasta posibles casos de cáncer, debido a sus labores de barrido, recolección de residuos patológicos y residuos sólidos.

Por ello, la funcionaria municipal, se pronuncia porque las madres y padres inculquen buenos hábitos a sus hijos, entre otros, no tirar basura porque eso se refleja en las calles.

“Queremos cambiar Álamo, pero queremos que todos cambiemos en Álamo para tener una ciudad más limpia. Que tampoco los automovilistas tiren basura por las ventanillas, hay que llevar bolsitas para depositarla y tirarla cuando se encuentre un depósito. Si todos lo hacemos vamos a tener una ciudad más limpia”, puntualiza.