Banxico podría desvincular su política de la Fed

Si el peso mantiene sus aumentos, Banxico podría desvincular su política de la Fed sin temor a un aluvión de salidas de flujos.

Banxico quizá considere todavía aumentar el jueves los costos de financiamiento en un intento de dominar una tasa de inflación que creció más del doble en los últimos 12 meses, en tanto el peso se depreció hasta un mínimo récord y los precios de la gasolina aumentaron después de que el Gobierno eliminó los subsidios al combustible. Nueve de 26 analistas predicen que el banco aumentará 25 puntos básicos su tasa de referencia hasta 6.75 por ciento.

El Banco Central mexicano ha tenido que mantener estable el diferencial de tasas de interés con Estados Unidos para evitar que saliera dinero del país en un contexto de aceleración de la inflación y debilitamiento del peso. Ahora hay un cambio y se está dando en los mercados de permutas de tasas de interés y en la tasa de inflación de equilibrio.

La curva de las permutas TIIE de México está teniendo en cuenta que el Banco Central subirá las tasas otros 50 puntos básicos durante el resto del año, por ende, predice que Banxico mantendrá las tasas en alrededor del 7 por ciento para los próximos tres años. Las tasas de equilibrio a dos y cinco años están flirteando con un 4 por ciento, es decir, cerca del máximo del rango de inflación meta del Banco Central.

Banxico comenzó a ajustar en diciembre de 2015 y elevó su tasa de referencia de 3 por ciento a 6.5 por ciento. Esto brindó una protección a México ya que durante el mismo período la Fed solo aumentó las tasas 75 puntos básicos.

La entidad debería tener aún más margen para mantener constantes las tasas o para bajarlas si los precios se ajustan a las expectativas. La mayoría de los economistas en la última encuesta de Bloomberg considera que la inflación se desacelerará hacia un 5.6 por ciento para finales de año y luego hasta 3.7 por ciento para fines de 2018.

Si bien economistas y operadores ven margen para que el peso se deprecie, la proyección es que en un año la moneda estará cerca de 20 unidades por dólar. Esto representaría una apreciación desde el mínimo récord de cerca de 22 por dólar alcanzado poco antes de que asumiera Trump en enero.

El Banco Central elevará su tasa clave 25 puntos básicos este mes y el próximo, pero podría desacoplarse de la Fed en el segundo semestre si la inflación alcanza su punto máximo a mediados de año y el peso sigue “portándose bien”, escribieron en una nota a los clientes estrategos de Citigroup, liderados por Dirk Willer.

Con información de El Financiero

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