Adiós a Rina Lazo, la gran muralista mexicana

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Rina Lazo Wasem, la muralista de origen guatemalteco afincada en México, falleció esta mañana. Considerada una de las representantes más importantes de este movimiento artístico, su obra no sólo es evidencia de la vida artística de una época, también se puede encontrar hoy en diversos espacios públicos.

Nació en la ciudad de Guatemala, donde realizó sus primeros estudios en artes. Llegó a la Ciudad de México en la década de los años 40. Ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, donde conoció a artistas consagrados de la época como Carlos Orozco, Alfredo Zalce y Jesús Guerrero Galván. Posteriormente se convirtió en discípula de Diego Rivera, a quien asistió en el desarrollo del emblemático mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central.

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Retrato de la pintora en su casa de Coyoacán. (Arturo López Ramirez (Secretaria de Cultura))

Dada su cercanía con Rivera, Rina también conoció y convivió con Frida, incluso fue a través de ella que conoció a Arturo García Busto, integrante del grupo de alumnos de Kahlo llamado Los Fridos, con quien se casó y compartió su vida en La Casa Colorada, en el barrio de la Conchita en Coyoacán. Un recinto que después abrió algunas de sus habitaciones a manera de galería.

Su puño fue clave de algunas de las obras más importantes de Diego Rivera. Rina Lazo colaboró también en murales como El agua, origen de la vida sobre la tierra (1951), que se encuentra en el Carcamo de Dolores en el bosque de Chapultepec; La Universidad, la familia mexicana, la paz y la juventud deportista (1952), visible en el Estadio Olímpico Universitario; así como El pueblo en demanda de salud (1954), en el Hospital La Raza.

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