7 castigos que niños malcriados recibían en época prehispánica

La disciplina era muy importante para los mexicas y, para lograr la disciplina en los niños, se utilizaban métodos que en la actualidad nos parecerían muy crueles.

Debemos aclarar que estos correctivos, que hoy estarían prohibidos, se utilizaban como último recurso, ya que como sostiene el escritor Adrián Acosta Silva “ninguna cosa más me ha admirado ni parecido más digna de alabanza y memoria que el cuidado y el orden que en criar a sus hijos tenían los mexicanos.

Porque entendieron bien que en la crianza e institución de la niñez y juventud consiste toda la buena esperanza de una república…dieron en apartar sus hijos de regalo y libertad, que son las dos pestes de aquella edad, y en ocuparlos en ejercicios provechosos y honestos”.

1.- Untar hierbas amargas en la boca de los niños berrinchudos: A fin de que dejaran el feo hábito de llorar por todo y sin razón alguna.

2.- Punzar con espinas de maguey las lenguas de los niños que mentían: Para el pueblo mexica la capacidad del habla era un don sagrado que las deidades les habían regalado y era el deber de los hombres usarlo de manera correcta y embellecerlo diariamente con el buen decir.

3.- Obligar a los niños muy problemáticos a aspirar humo de chiles por la nariz al mismo tiempo que este entraba por sus ojos: Este castigo sólo se usaba en casos extremos en niños que de verdad parecían no tener remedio.

4.- Amarrar de brazos y piernas a los niños y hacerlos pasar la noche sobre tierra mojada: El fin era el de corregir su comportamiento, para que el niño comprendiera que los malos actos tienen consecuencias.

5.- Azotes con hierba de ortiga: Por si no la conoces, la ortiga es una hierba mexicana que crece casi en cualquier lugar y que tiene la particularidad de que quien la toca sentirá mucha comezón en la zona afectada. Pues bien, a algunos niños se les castigaba con esa hierba a golpes sobre su cuerpo.

6.- Atravesar espinas de maguey en el cuerpo del niño: Este era para los niños que usaban robar o levantarle la voz o la mano a sus padres, solo para niños que ya no tenían respeto por la autoridad que representaban sus padres.

7.- Golpes con varas: Era mejor un pequeño golpe a tiempo que tener que lidiar con un adulto acostumbrado a ver cumplidos sus caprichos.

Tuul

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