5 mitos que siempre creíste ciertos de Van Gogh

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La leyenda del genio holandés está repleto de todo tipo de mitos que van desde su sustento, fama, el paradero de su oreja e incluso su muerte; sin embargo, la historiografía del arte poco a poco vislumbra más sobre el pasado de van Gogh, alejándose cada vez más de los rumores y las historias dramáticas para mostrar que si bien el pintor tuvo una vida excepcional, también era un hombre bastante terrenal.

Estos son algunos de esos mitos:

No tuvo fama ni reconocimiento en vida
Van Gogh suele encabezar los listados de los artistas que no vieron el fruto de su obra en vida, al grado que hay series que han dedicado capítulos completos a esto; sin embargo, lo cierto es que hacia el final de su vida, el francés cobró notoriedad al grado que incluso el presidente francés visitó una de sus exposiciones y manifestó su agrado por el arte del holandés.

Su locura alimentó su arte
Sus padecimientos mentales han sido un motivo importante en el análisis de la obra de van Gogh. A menudo se presume que la pintura fue el medio por el que podía exorcizar demonios o bien, dejar evidencia de su comportamiento obsesivo. No obstante, su talento no estaba totalmente ligado a su enfermedad, por lo que seguir analizando su obra a partir de ello sería un error.

Raíces de árbol es un anuncio de su suicidio
Es común escuchar que el último cuadro de van Gogh es una representación exacta de la angustia y el pesar que atormentaba al pintor, incluso se dice que no haberlo terminado fue una decisión que también enviaría un mensaje, convirtiendo al cuadro en la antesala a su muerte. Sin embargo, no porque haya sido el último cuadro en el que trabajó, automáticamente lo convierte en una especie de carta de suicidio.

Se suicidó
Más que un mito, se trata de una discusión que ha perdurado a través de los siglos. Entre las múltiples teorías que rodean su muerte, está la que asegura que dos adolescentes lo atacaron y dispararon contra él, mientras otras indican que fue el propio van Gogh quien decidió hacer uso de una pistola que ahora sabemos que no funcionaba correctamente. El arma habría de ser encontrada décadas después y en mal estado.

Se cortó la oreja
La historia popular es que van Gogh decidió cercenar su propia oreja en medio de una crisis, no obstante, según nuevas investigaciones, en realidad el responsable del accidente fue Gauguin. Esta nueva hipótesis asegura que durante su estancia en Arlés en 1888 comenzaron a discutir en estado de ebriedad. La disputa aumentó de tono hasta que Gauguin tomó una espada y cercenó la oreja de van Gogh.

CC

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