30 DE ABRIL (DÍA DEL NIÑO)

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*Es el Día del Niño. Cuídenlos a todos, apapáchenlos, quiéranlos. Nada mejor para celebrarlo con unos textos del gran escritor, Eduardo Galeano. Camelot.

NIÑOS

Galeano: Día tras día se niega a los niños el derecho de ser niños. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero. Y a los del medio, a los que no son ni pobres ni ricos, el mundo los tiene bien ataditos a la pata del televisor para que desde muy temprano acepten como destino la vida prisionera. Hoy voy a contarles a mí modo y manera, algunas historias de niños que les rinden homenaje.

CELEBRACION DE LA FANTASIA.

Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había desprendido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano. Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quien una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas, y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón.

Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:

-Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo.

-¿Y anda bien? -le pregunté.

-Atrasa un poco -reconoció.

EL VIAJE

Oriol Valls, un médico que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto humano, es el abrazo. Al principio de sus días los bebés, los recién nacidos, mueven los brazos como… como buscando a alguien. Y otros médicos, especialistas en los ya vividos, dicen que al fin de sus días los viejos mueren moviendo los brazos… como buscando a alguien. Y así, así es la cosa. Por muchas palabras que le pongamos y por muchas vueltas que le demos al asunto… entre dos aleteos, transcurre el viaje.

VENTANA SOBRE LO PROHIBIDO

El hijo de Pilar y Daniel Wainberg fue bautizado en la costanera. Y en el bautismo le enseñaron lo sagrado: Recibió una caracola… “Para que aprendas a amar el agua”;

Abrieron la jaula de un pájaro preso… “Para que aprendas a amar el aire”;

Le dieron una flor de malvón… “Para que aprendas a amar la tierra”… Y también le dieron una botellita cerrada… “No la abras nunca, nunca, para que aprendas a amar el misterio”.

DUERMETE MI NIÑO

Los más famosos cuentos infantiles, la literatura para niños escrita por los adultos, son obras terroristas que bien merecen figurar en el arsenal de los adultos contra las huestes de la gente menuda. Hansel y Gretel te advierten: “Serás abandonado por tus padres”. Caperucita Roja te informa que cada desconocido puede ser un lobo que te comerá. La Cenicienta te obliga a desconfiar de las madrastras y de las hermanastras… y así sucesivamente… los niños siguen siendo desde temprano entrenados para el terror: “Vendrá el ogro, y el ogro te devorará si no obedeces, si haces lo que no debes, si ejercitas tu Libertad”.

EL ARTE PARA LAS NIÑAS

Mi buen amigo Onelio Jorge Cardoso, escritor cubano, hombre sabroso, escritor jugoso… Me contó lo que le ocurrió una vez, que una madre le pidió desesperada…. “Auxilio”, porque la nena, la hija, chiquita, se negaba a comer. Tenía los puñitos cerrados, la boca cerradísima, la nariz fruncida y no comía y no había manera de que comiera. Y entonces la madre le dijo: “Onelio, tu que eres escritor, un escritor tan simpático… a ver si consigues que la niña coma… cuéntale un cuento Onelio, sé bueno… llevo horas aquí con ésta cuchara y la sopa se enfría… y nada…”. Y Onelio con toda su sabiduría y su paciencia se acercó a la niña y le contó un cuento… al estilo de los cuentos que los adultos contamos a los niños… Había una vez una pajarita que no quería comer la comidita. Y la mamita le decía: Abre el piquito pajarita para comer la comidita porque si no te vas a quedar cortita y flaquita, en lugar de ser una pajarita bien crecidita… y entonces pajarita, por favor, abre el piquito para comer tu comidita…., pero la pajarita seguía con el piquito cerradito, cerradito y se negaba… Y ahí la niña interrumpió y dijo: “Qué pajarita de mierdita”.

GENTE CURIOSA

Soledad, de cinco años, hija de Juanita Fernández: -¿Por qué los perros no comen postre?

Vera, de seis años, hija de Elsa Villagra: -¿Dónde duerme la noche? ¿Duerme aquí, abajo de la cama?

Luis, de siete años, hijo de Francisca Bermúdez: -Si dios se hizo solo ¿Cómo hizo para hacerse la espalda?

Marcos, de nueve años, hijo de Silvia Awad: -¿Se enojará Dios si no creo en él? ¡Ay, no sé cómo decírselo!

Carlitos, de cuarenta años, hijo de María Scaglione: -Mamá, ¿A qué edad me sacaste la teta? Mi psicóloga quiere saber.

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