Xochiquétzal y Tlazoltéotl

Xochiquétzal es una metafora de la joven que da placer sexual a los jóvenes y que representa “la tentación” que hace caer a los hombres castos; es naturalmente hermosa, joven y alegre , Tlazoltéotl en cambio era la diosa de la pasión y de la lujuria , “la barredora de la transgresión sexual del adulterio.

Para los antiguos mexicanos, Ochpaniztli era la fiesta de las siembras, inicio de año, fiesta de renovación cuando se recreaba la tierra y se celebraba el nacimiento del dios del maíz.dedicada a Tlazoltéotl en su calidad de Toci, (Toci, nuestra abuela o madre de los dioses) desollaban a una mujer que la representaba, y vestían con su piel y atavíos a un hombre que participaba en el ritual.

XOCHIQUÉTZAL
A Xochiquétzal se le conoce como diosa del amor y a Tlazoltéotl, como diosa de la sexualidad. Sin embargo, ambas son diosas de la sexualidad desde dos distintos puntos de vista y ninguna parece ser diosa del amor, estrictamente hablando, ya sea porque sobre este sentimiento no profundizaron los cronistas españoles o porque el amor es culturalmente muy reciente.

A diferencia de Tlazoltéotl, de Xochiquétzal se cuentan muchos mitos. Se dice que su belleza era inigualable, que era “preciosa como una flor”. Representa los encuentros juveniles, espontáneos, pero sobre todo libres, los cuales no eran sancionados entre los varones.

Xochiquétzal, “flor preciosa”, nació de los cabellos de la diosa madre. En los mitos de creación se menciona que fue mujer de Piltzintecutli, hijo de la primera pareja de hombres: Cipactónal y Oxomoco.
Con Piltzintecutli tuvo un hijo, Cintéotl, dios del maíz, y en otros mitos se cuenta que también engendraron a Nanahuatzin, quien se sacrificaría en el fogón divino para convertirse en el Quinto Sol, y a Xochipilli, dios de las flores y también conocido como dios del amor.

Tuvo varios consortes y amantes. Primero habitaba en Tamoanchan, “cerro de la serpiente”, uno de los paraísos situado en el primer cielo, el Tlalocan, el cual se localizaba en la cumbre del Cerro de la Malinche. Esta morada era una región llena de deleites y pasatiempos agradables en donde había fuentes, ríos, florestas y lugares de recreación. En este sitio había un árbol florido, y el que alcanzaba a coger una de sus flores o era tocado por alguna de ellas sería dichoso y fiel enamorado.

Xochiquétzal era atendida por otras diosas y estaba acompañada y guardada por mucha gente, de tal manera que ningún hombre la podía ver. Los que la cuidaban eran enanos, jorobados, payasos y bufones, que la divertían con música y bailes, y que también desempeñaban el oficio de embajadores cuando mandaba mensajes a los dioses que ella cuidaba.

Fuente : Arqueologia Mexicana, Articulo de Silvia trejo

Nota : No olvidemos que en la mitología Azteca no había el termino de “dioses” como se entiende actualmente , pues ese concepto equivale mas a una teología y cosmología de origen helénico y judaico-semiotico , pongo como ejemplo a Tláloc, Tláloc no es el “dios de la lluvia…”, ES la Lluvia misma, ES el Trueno, y es manifestación y expresión de la Esencia Suprema que se manifiesta de variadas formas al hacerse tangible en el universo.) igual para todas las deidades Aztecas.

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