Vuela hacia Dios, hasta siempre, Goyito

Gregorio Martínez Jiménez, fue un amante de la lente, apasionado de su trabajo y en sus fotografías dejó para todos un pedazo de su alma, con esa gran entrega que lo caracterizó durante 36 años en La Opinión de Poza Rica, lugar donde su recuerdo quedará plasmado para siempre.

Originario de Castillo de Teayo, Goyito comenzó su carrera en el periodismo desde muy joven, primero como dibujante comercial, después como formador editorial y posteriormente como reportero gráfico, donde encumbraría su carrera.

Todos siempre lo recordaremos en la cobertura de eventos sociales, como parte esencial de la Revista Vivir y por sus gratas imágenes de colibríes que captó pacientemente y que llegaban siempre a posar especialmente para el.

En su trayectoria, Gregorio Martínez, Goyito, como era mejor conocido y querido por todos, recorrió varias partes del estado con su lente, al formar parte de importantes productos editoriales de esta empresa, principalmente en el periódico La Opinión y la revista Vivir, del cual fue un miembro fundador.

Durante su caminar por varios puntos de Veracruz, mucha gente lo reconoció por su trabajo, pero también por su gran calidad de persona, quien saludaba a todos, siempre alegre, contento y el hecho de que alguien fuera extranjero nunca lo limitó, pues dominaba el idioma inglés y lo usó para hacer grandes amigos.

En la sección de Viernes Social, sus fotografías eran siempre las mejores, muchas de las mujeres más bellas de Poza Rica fueron fotografiadas por Goyo Martínez, chicos y chicas siempre sonreían ante su cárama, por la facilidad que transmitía para posar ante el.

Goyito tuvo su más reciente exposición en el evento del 65 aniversario de La Opinión, con la galería fotográfica “El vuelo del Huitzilin” por su pasión hacia un ave tan bella como el colibrí, un reto para cualquier fotógrafo, dominar la velocidad de obturación con la cantidad de luz adecuada.

La galería muestra un sinfín de estas aves, como hacen sus nidos, en pleno vuelo, algunos posados en calma, otros mientras se alimentan, todos captados con gran paciencia, pero con una enorme conexión, para encontrarse con ellos en cualquier momento y en todas partes.

Nos quedamos con esa imagen tuya grabada, siempre con tu cámara al frente, con esa sonrisa y amabilidad, nos quedamos con esa impresión, hasta siempre, Goyito.

Por PAULO RUIZ VARGAS
Foto: Gregorio Martínez

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