Video: Don Primitivo no se raja

Tihuatlan, Ver.- A sus 80 años, don Primitivo Hernández Martínez no se raja y trabaja todos los días desde muy temprano. A pesar del peso de los años no muestra cansancio y tiene excelente sentido del humor, pues dice que es fuerte “porque no se baña” y suelta una carcajada que contagia buen ánimo.

De manos ásperas y sonrisa franca pero desdentada, el campesino corta la hierba para mantener limpia la parcela donde la milpa está lista para ser cosechada y las matas de plátano ya casi van a echar sus racimos.

El machete golpea contra las piedras y parece que don Primitivo se ha hecho una cortada en la mano, pero enseguida aclara que la sangre que tiene en la mano es de un “zancudo loco” que le acababa de picar. De nuevo suelta una risotada y muestra, sin querer, que le queda solamente un diente, pero eso sí, buen humor le sobra.

Casi sin detener su labor, platica que comenzó a trabajar desde los 13 años, cuando acarreaba leña, y desde entonces sigue en duras jornadas todos los días y bajo candente sol, del cual apenas medio se protege con un viejo sombrero.

Sin proponérselo, el anciano da una lección de vida, reflexiona y señala que quien estudia pero no aprende a trabajar es un inútil, por lo que, a su modo, refiere que toda persona que se dedica a preparase en las escuelas también tiene que convertirse en un buen trabajador y en un buen ciudadano para ser productivo y servir a la sociedad.

Después de la breve charla le sigue un “hasta luego y que Dios lo bendiga”. Luego se vuelve a encorvar para seguir cortando la hierba con su viejo sombrero y su viejo machete que hasta chispas saca al chocar con las piedras pero que, como él, tampoco se raja.

 

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