Así lo afirmó Marina, la viuda de Alexander Litvinenko, quien fuera un disidente ruso asesinado en Londres.

Reino Unido expulsará a 23 diplomáticos rusos, la mayor medida de este tipo desde la Guerra Fría, en respuesta al ataque químico del que la primera ministra británica, Theresa May, culpó a Moscú.

Rusia niega cualquier implicación en el ataque contra el exespía Sergei Skripal y su hija Yulia, que están hospitalizados en estado crítico desde que fueron hallados inconscientes el 4 de marzo en un banco de Salisbury, en el sur de Inglaterra.

Creo que se debe hacer algo más. No es suficiente”, dijo Marina.

Su esposo Alexander, un ex agente de la KGB, fue asesinado con el isótopo radioactivo polonio en Londres en 2006.

Aunque (la reacción) es más fuerte que en el (caso) de mi esposo, todavía no es suficiente”.

El secretario de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, se encuentra entre los que vincularon el caso Skirpalal de Litvinenko, un feroz crítico del presidente ruso Vladimir Putin.

Una investigación pública en 2016 concluyó que el asesinato de Litvinenko fue llevado a cabo por dos rusos como parte de una operación probablemente ordenada por Putin, algo que Moscú rechaza.

No necesitas jugar con las mismas reglas que Putin, porque nunca ganarás”, añadió la viuda.

Pero no necesitas mostrar que eres blando y estás aceptando todo lo que sucedió en tú país, incluso después de lo que le sucedió a mi esposo”.

Tienes que ser más serio y (hacer) algo que tal vez Putin no espera”, insistió.

La mujer sostuvo que Gran Bretaña debería considerar sanciones personales más duras contra los líderes rusos.

Es muy importante aplicar sanciones específicas severas”, explicó, y agregó que cualquier sanción contra el Estado ruso sería retratada como un ataque contra el pueblo ruso.

La viuda sostuvo que otros disidentes rusos que viven en Gran Bretaña no se sienten seguros y que es difícil no ver la muerte en Londres el lunes de Nikolai Glushkov, otro crítico de Putin, como sospechosa.

Excelsior