Urge proteger a las abejas el use de agroquímicos con químicos fuertes, es letal para los insectos

VENUSTIANO CARRANZA PUE. – Cada vez es mayor la preocupación entre quienes se dedican a producir miel, cera, polen y otros derivados de este ramo, debido a que se va reduciendo la presencia de abejas en toda la región.

Con una producción de doscientos litros de miel pura al año, el apicultor José Gabino Villar Morgado, asegura que aún es tiempo de hacer algo para proteger a las abejas, urge protegerlas antes de que la agricultura colapse, por la falta del proceso natural de polinización.

Con cuarenta años como apicultor, actividad heredada por su padre, don José Gabino detalla que toda su producción se va directamente a la Ciudad de México, donde los clientes llevan años comprando la miel que produce, porque es pura.

Mientras muestra un aparato denominado extractor de miel, menciona que “este año se adelantó la floración y dejó una producción de 200 litros, pero para el mes de octubre viene otra cosecha la cual será menor, tal vez al 50 por ciento, ya que depende mucho del clima porque si llueve o hace frío, las abejas no salen a trabajar”.

Tras mencionar que, generalmente una caja (colmena), aporta un litro, el apicultor agregó que, si la reina es joven y fuerte, llega a producir mucho más.

Pero las abejas tienen muchos obstáculos a veces letales que enfrentar diariamente, porque si son atraídas por los agroquímicos que rocían sobre otros tipos de plantíos como chile, frijol o maíz, al posarse sobre la flor las abejitas se contaminan y al llegar a la colmena, contaminan la caja, las larvas y la miel y toda la colonia muere.

Por otra parte, agrega don Gabino, “existen otros enemigos letales de las abejas que son las hormigas, las arrieras y las tepehuas. Ellas atacan en montón y entran a la colmena a robarse la miel, y se genera una lucha feroz porque las abejas se defienden, por eso cuando vamos a revisar, encontramos tanto abejas como hormigas muertas”.

“Así de grave es la situación que una vez, de 20 colmenas o cajas, las hormigas me destruyeron 12, fue una gran pérdida”, destacó.

Explicó que hay que tratarlas con cariño y hablarles. En época de frió hay que alimentarlas con jarabe, pero tiene sus tiempos, ya que podría contaminar la miel.

Finalmente, explicó que la abeja de esta región es criolla, cruzada con caucásica y con italiana, pero en ocasiones por naturaleza se produce la africanizada aunque en menor cantidad.

POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO

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