Trump ve con entusiasmo su futura reunión con el líder norcoreano

Con exclamaciones y letras mayúsculas. Donald Trump se ha mostrado exultante este miércoles por su próxima reunión con el líder norcoreano Kim Jong-un y se ha expresado optimista sobre una cumbre que, como éxito o como fiasco, será histórica. Apenas unas horas después de que se confirmara que Kim y el presidente chino, Xi Jinping, se habían visto en Pekín, el mandatario estadounidense escribió en Twitter que dicha cita había ido “muy bien”, según le dijo Xi, y que está deseando tener la suya. La posible negociación busca frenar la carrera nuclear de Pyongyang, pero hasta entonces, ha advertido Trump, las sanciones se mantienen.

“Durante años y muchos Gobiernos, todos dijeron que la desnuclearización de la Península Coreana no era ni una remota posibilidad. Ahora hay una buena oportunidad de que Kim Jong-un haga lo correcto para su gente y para la humanidad. ¡Tengo ganas de nuestra reunión”, escribió en la red social. Para continuar: “Recibí una mensaje anoche de XI JINPING de China [diciendo] que su reunión con KIM JONG UN fue muy bien y que KIM está deseando reunirse conmigo. Mientras tanto, y desgraciadamente, tendrán que mantenerse las sanciones y la máxima presión”.

El tablero ha dado un vuelco. El mismo presidente que en agosto de 2017 amenazó a Corea del Norte con la “destrucción total” si proseguía apuntando misiles contra EE UU, el mismo que en la ONU llamó a Kim “hombre cohete”, ha aceptado un cara a cara con el jefe de la férrea tiranía, que es, además, el país más sancionado del mundo por su carrera atómica. No hay fechas ni detalles aún sobre el encuentro, aunque la visita del norcoreano a Pekín, su primer viaje al extranjero en los siete años que lleva como líder, allana el camino diplomático.

Como todo lo relacionado con Pyongyang, el viaje se revistió de un misterio absoluto y Pekín no lo confirmó hasta que ya había finalizado. La prensa oficial china publica este miércoles fotografías de ambos líderes juntos. El norcoreano, que nunca había sido recibido por un líder extranjero, tiene prevista también una cumbre con Corea del Sur, previa a la cita que se prepara con Trump.

Los tres países están aceptando sentarse a la mesa con el régimen, lo que refleja que ven posibilidades de que, en efecto, Pyongyang dé marcha atrás en su escalada de armamento nuclear. El régimen, por su parte, se ha visto cada vez más presionado por el aumento de las sanciones económicas, el estrangulamiento de sus exportaciones, que tienen a China como principal cliente y esta ha apoyado la línea dura del estadounidense.

El País

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