Tragedia en las palapas de Zacate Colorado

En un abrir y cerrar de ojos, lo que inició como una convivencia familiar acabó en una auténtica tragedia. Una niña de 13 años de edad murió ahogada ayer en las aguas del río Cazones cuando se refrescaba junto a sus familiares.

El dramático suceso ocurrió en la zona de palapas de Zacate Colorado, Tihuatlán, alrededor de las 17:30 horas de ayer.

Como Perla Azucena N.R., de apenas 13 años de edad, fue identificada la víctima, quien era vecina de la comunidad de Zacate Colorado.

Hechas las primeras investigaciones, se logró saber que todo inició mientras tres menores de edad se encontraban en unas rocas en el río Cazones. Debido al fuerte calor, Perla y dos niños más se tomaron de la mano y se metieron al agua, pero justo en ese momento la adolescente se resbaló en una poza de aproximadamente seis metros de profundidad y en automático jaló a los dos niños que la acompañaban.

Un bañista que se percató de los hechos alcanzó a sujetar a los dos niños más chicos, pero le fue imposible salvar a Perla.

Pronto se escucharon gritos de desesperación. La familia de la menor suplicó ayuda, pero como por arte de magia Perla había desaparecido en la profunda poza.

Sin dar crédito a lo sucedido, varios familiares de la pequeña sollozaban de impotencia por no poder ayudar a la víctima.

La madre de la niña fue identificada como Marina Rangel Acuña, quien lamentaba que su hija acudiera a las palapas; no obstante, la tragedia pudo ser mayor de no haber sido por la intervención de uno de los bañistas quien salvó a los otros dos niños.

Acudieron socorristas de Cruz Ámbar, pero no había nada qué hacer, pues el cuerpo de la menor se encontraba perdido en el agua. Pasaron minutos y acudieron policías, pero de poco sirvió su presencia porque se requería equipo especializado para adentrarse en la zona.

Hubo insultos a los uniformados ante la frustración de los familiares, quienes demandaron la presencia de Marinos y buzos. Horas después se hizo presente personal de PC y policías militares quienes se metieron al agua, pero poco a poco la luz del día se apagaba.

Al llegar la noche la búsqueda continuaba y fue hasta las 20:20 horas cuando los voluntarios dieron la señal a las autoridades: Habían encontrado el cuerpo.

El drama aumentó. Decenas de personas, entre ellas familiares y curiosos, se acercaron para observar a la menor, quien evidentemente estaba sin vida.

“¡Apriétenle el pecho!, ¡Sáquenle el agua!, ¡Ayúdenla!”, suplicaba la madre de la niña, quien seguía incrédula ante la escena de la cual era testigo.

Más tarde, personal de la FGE se apersonó para conocer del lamentable deceso.

Así, mientras una familia sufrió la irreparable pérdida, el hecho también dejó en evidencia la falta de medidas de protección civil en esa zona turística de Tihuatlán. No hay letreros que indiquen peligro en la también llamada “roca de la muerte” y, peor aún, la falta de equipo especializado del que carece PC y que fue necesario para encontrar el cuerpo.

Comments

comments

Acceso a La Opinión Digital


Recuperar contraseña