Tezcatlipoca, fuerza olvidada

Tezcatlipoca es más que una antigua Divinidad Poderosa y Olvidada, es una Fuerza, una Inteligencia, una Consciencia que yace agazapada en lo profundo de nuestra sabiduría interior, latente y fría.

Tezcatlipoca, es señor del Cielo y de la Tierra, Fuente de Vida, Tutela y Amparo del Hombre, origen del poder y la felicidad, dueño de las batallas, omnipresente, fuerte e invisible.
El lado norte del universo se identificaba con el Mictlán, región del reposo, y se llama Mictlampa, rumbo de los muertos. Se asocia con el color negro, con la imagen del Técpatl o cuchillo de pedernal, lo preside Yayauhqui Tezcatlipoca, Oscuro espejo su esplendor. El norte es una región árida por donde soplan los vientos fríos. Tezcatlipoca es señor de los guerreros y gobernantes; guardian del frío que representa el cielo nocturno.

Es un protector que tiene el don de la Omnipresencia. Su atributo principal es el espejo que humea, su disfraz es el Jaguar, el que va al corazón de la montaña (Tepeyolohtli) y su emblema un cuchillo de obsidiana, que representa el viento negro y cortante, como las palabras que desarmonizan el entorno y la comunicación cuando no se emplean adecuadamente. Tezcatlipoca es, junto con Quetzalcóatl, quien dio origen al mundo.

El ser humano busca por todos lados la luz del conocimiento, y en el redoble de nuestros lánguidos esfuerzos creemos haber alcanzado algo, nos mantenemos engañados, nos sentimos poderosos y nos enaltecemos de nuestra vanidad, perdemos la cabeza y despegamos los pies del suelo, damos ordenes y nos jactamos de la supremacía, es entonces cuando muestras tus naipes. Tezcatlipoca te demuestra cuan vulnerable eres aun, pone tus pies sobre la tierra y te hace ver tus defectos y errores en el espejo de la reflexión, en el espejo de tus relaciones, te abre los ojos para que levantes un nuevo vuelo como el Quetzal.

Tezcatlipoca llega a ser una parte subyacente de nosotros mismos, es oscuro por que se mantiene oculto bajo el manto de la subconsciencia (análogo al Quetzalcóatl que representa la Supra-conciencia), es la noche que antecede al día, es complementación mutua, y no puede existir la una sin la otra.

Este gran dios negro no es en ningún modo nuestra sombra egoísta, sino por el contrario, es el devenir del aprendizaje que se adquiere con la continua y profunda reflexión de la experiencia que se acumula en la conciencia mística, desde los tiempos remotos cuando fuimos creados, y tiene sus bases en el espíritu divino, por ende es Inmortal.

Tezcatlipoca es el Iniciador de la Consciencia, desde la noche de la inconsciencia, es nuestro propio Ego que muchas veces te derriba como un castillo de naipes en la penumbra que es necesaria para que la Luz exista. Tezcatlipoca es una morada filosófica de ensayo y error, desciende al inframundo y asciende vertiginoso hacia el cielo estrellado, se expande como un huracán (nombre maya de Tezcatlipoca) hacia los confines de nuestro ser, tan misterioso como el felino que acecha y clava sus garras en la presa, el cazador silente que aguarda el momento preciso para atacar y matar, así funciona el poder de este Dios, las presas son nuestras propias pasiones e instintos animales alimentados por la naturaleza frustrada de nuestros deseos. Los grilletes de la humanidad son nuestra propia sombra, el Ego, sombras que tienen que ser aceptadas para ser fundidas en la Luz de la Consciencia.

Comments

comments