Templo de la serpiente emplumada y la ciudadela en Teotihuacan

Es un gran complejo arquitectónico que cubre una superficie de 160.000 m2. Después de su abandono estuvo cubierto de suelo y vegetación durante siglos, hasta que en el año 1918 el arqueólogo Manuel Gamio comenzó el proceso de limpieza y excavación.

La Ciudadela Está rodeada por la Gran Plataforma, una estructura cuadrangular sobre la que se aprecian 15 basamentos piramidales. Los cuatro de lado oeste tienen escalinatas hacia la Calzada de los Muertos, las restantes acceden hacia la Gran Plaza interior y estuvieron unidos por un muro perimetral que convirtió a este conjunto en un gran sitio amurallado. En el centro de la Gran Plaza se levanta un pequeño adoratorio, y más atrás hubo un gran basamento piramidal que durante las primeras fases de desarrollo de la ciudad, fue dedicado a Quetzalcóatl. Tiempo después fue cubierto por otro edificio, conocido ahora como Plataforma Adosada. Hacia los lados norte y sur del Templo de Quetzalcóatl, hay dos conjuntos habitacionales similares entre sí.

El nombre La Ciudadela le fue dado por los c españoles que pensaron se trataba de un recinto militar. Sin embargo, la grandeza arquitectónica del lugar, los accesos restringidos hacia los conjuntos residenciales, la magnificencia de los frisos y la pintura mural de simbolismo cosmogónico y calendárico de los cinco rumbos de Universo presente en los edificios y los masivos entierros dedicatorios en los cimientos del Templo de Quetzalcóatl, indican se habría tratado del centro rector y administrativo de Teotihuacan. Templo de la Serpiente Emplumada (Quetzalcóatl) Anteriormente conocido como “Templo de la Rana”, pues según las crónicas de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, un ídolo se conservara en él:

“La rana del templo construido por el rey Mitl en Teotihuacán, era de esmeralda, la cual los españoles que vinieron a esta tierra la alcanzaron y dieron buena cuenta de ella”.

Teotihuacan

Fue construido entre los años 150 a 250 d.C. Es uno de los edificios con una de las decoraciones más bellas y complejas de la época prehispánica, y seguramente en el pasado se veía más impresionante, pues estuvo pintado de colores intensos.

En el templo de la Rana, Las conchas y los caracoles aluden a Quetzalcóatl, los círculos a Tláloc. El color verde a las plumas del Quetzal y el rojo al Paraíso de Tláloc. (Según José Pijoán)1 Templo de Quetzalcóatl Símbolos de Tláloc y Quetzalcóatl acompañados de conchas y caracoles marinos en uno de los frisos del Templo.

 No sólo se trata del tercer monumento más grande de Teotihuacan después de los basamentos  del Sol y la Luna, sino del más suntuoso. En un principio tenía siete cuerpos decorados con inusitada opulencia. En sus alfardas, taludes y tableros fueron tallados los sinuosos cuerpos de serpientes emplumadas nadando entre conchas y caracoles. Las serpientes de los tableros cargan sobre su lomo –entre la cabeza y el cascabel– un tocado. Éste fue atribuido durante muchas décadas al rostro de Tláloc, en la actualidad se piensa que ese tocado con forma de una cabeza de reptil, carente de mandíbula, con ojos de obsidiana y dos anillos sobre la frente corresponde a Cipactli, el monstruo de la tierra, o simplemente a un adorno.

El edificio aludiría al mito de creación del tiempo y el calendario y a la Serpiente Emplumada como patrona de los gobernantes; aunque la gran cantidad de entierros de consagración depositados simétricamente en los lados y vértices del edificio podría simbolizar a Tonacatépetl, la mitológica montaña sagrada que constituía el centro del universo. Hacia el año 400 sucedió un gran cambio en la estructura política y religiosa. El gran Templo de la Serpiente Emplumada fue cubierto con otro edificio -Plataforma Adosada-, lo que pareciera indicar la intención de silenciar a la Quetzalcóatl y el mensaje político asociado con ella.

TÚÚL

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