Se acaba el agua

Sierra de Otontepec,Ver.- Habitantes de por lo menos 9 municipios de la zona norte del Estado se quedaron con la ilusión de la construcción de una presa que en el mes de septiembre del año 2011 les fue anunciada, con lo que pensaban que se culminaría el problema del abastecimiento del vital líquido que padecen, sobre todo en temporada de sequía.

Fue durante la administración municipal del entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa cuando, por conducto de Pedro Montalvo Gómez, quien fungía como titular de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz, se anunció que el proyecto ejecutivo del Sistema Múltiple de Abastecimiento de Agua Potable para 9 municipios de la Sierra de Otontepec se encontraba terminado y que únicamente se estaban solventando las observaciones, lo que implicaría que en 2012 se iniciaría este proyecto.

La construcción de la presa se anunció que sería en territorio del municipio de Tancoco, con el cual se abastecería del vital líquido a más de 70 mil habitantes. De acuerdo a como marchaban las cosas en los primeros meses del 2012 se iniciaría su edificación. Antes ya habían estado liberados los terrenos en los que se ubicarían la cortina y la planta potabilizadora de esta magna obra.

La presa de almacenamiento se ubicaría sobre el Río Tancochín, misma que tendría un gasto de almacenamiento de 210 litros por segundo y contaría con 64.24 kilómetros de línea de conducción por bombeo y 69.05 por gravedad, 16 tanques de regulación ya existentes que serían rehabilitados y 5 más que iban a ser construidos.

Fue durante el mes de septiembre del 2011 cuando en el Palacio Municipal de Tamalín, estando de presidenta municipal María del Carmen Antonio Nicanor, se reunieron alcaldes, síndicos y representantes de varios municipios que en ese momento estaban en funciones, a quienes se les dio a conocer el proyecto por parte de trabajadores de la CAEV, destacándose que el costo aproximado de la misma sería de 355 millones de pesos y se beneficiaría con un horizonte de 50 años a habitantes de los municipios de Naranjos-Amatlán, Tancoco, Tamalín, Chontla, Ixcatepec, Chinampa de Gorostiza, Citlaltepec, Tantima y Tamiahua.

Desafortunadamente todo quedó en proyecto y de acuerdo al comentario de varias personas de los municipios que se iban a ver beneficiados, como David de la Cruz, de Naranjos Amatlán, nadie de los exalcaldes, diputados locales o federales, dio la cara para explicar en dónde se quedó el proyecto para iniciar la construcción de la presa, si el recurso llegó o no a su destino.

Lo cierto es que son cientos de personas las que, sobre todo durante la temporada de sequía, más batallan por llevar el vital líquido a sus hogares, ya que lo tienen que acarrear en camionetas, a pie, en burros o caballos desde arroyos o pozos artesianos, situación que pensaron cambiaría si el proyecto de la presa se hubiera llevado a cabo.

La ausencia de lluvias ha causado que los mantos acuíferos comiencen a secarse, provocando con ello que los habitantes de este municipio, ubicado en la Sierra de Otontepec, estén sufriendo por la falta de agua en sus hogares, teniendo que acarrear el vital líquido en garrafas o cubetas desde grandes distancias.

Álvaro Sánchez, quien vive en la cabecera municipal de Chinampa de Gorostiza, comentó que en temporada de sequía pasa mucho tiempo sin llover, lo que ha provocado que los manantiales donde se abastece el agua, particularmente este lugar de la Sierra de Otontepec, se estén secando y con ello el servicio a los domicilios en ocasiones se suspenda, por lo cual se tiene que acarrear el vital líquido desde el río, recorriendo varias distancias para poder llevar el agua a sus casas.

“Estamos sufriendo no solo los habitantes de Chinampa sino de varios puntos de la zona de Otontepec y Naranjos por la falta de agua, aunado a ello tenemos que estar acarreando el vital líquido desde donde podamos, aun con las altas temperaturas; por ello ojalá y este proyecto aún se concrete”, es lo que más se comenta entre los habitantes de Chinampa de Gorostiza.

“Ojalá y las próximas autoridades de los municipios que se verían beneficiados de manera directa con este proyecto se olvidaran de las siglas partidistas que los llevaron al poder y trabajen por un bien común, que es el tocar puertas ante el Gobierno del Estado y el Federal, con el propósito de darle continuidad a la construcción de la presa, ya que todo indica que se le dio carpetazo y quedó en el olvido”, expresó el señor Álvaro Sánchez.

El grito generalizado de los cientos de personas que viven en los municipios que conforman la Sierra de Otontepec, Naranjos y Laguna de Tamiahua, es que el Gobierno del Estado voltee los ojos a la zona norte de Veracruz y se vea la gran necesidad que se tiene de contar con una presa que les pueda abastecer del vital líquido, lo que vendría a cambiarles la vida por completo, ya que dejarían de sufrir en temporada de sequía y no batallarían mucho para tener agua en sus viviendas.

Por Adrián Barragán Lira

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