‘¿Ruido? no, señor’

CIUDAD DE MÉXICO.

En meses previos al lanzamiento de Marauder, el sexto álbum de estudio de Interpol, la banda visitó la CDMX para dar una conferencia de prensa en una ciu­dad que es particularmente cercana a Paul Banks, además de filmar el video de su primer sencillo, The Rover, dirigido por Gerardo Naranjo, en lugares emblemá­ticos, como Reforma, la colonia Roma y el mercado de Sonora. La primera esce­na del video y muchos momentos durante éste son escenas reales de esta conferen­cia que dieron en la colonia Juárez, ade­más de conceder a RMX la exclusiva de la entrevista en la que pude sentarme con Paul, Daniel y Sam para platicar sobre Ma­rauder y el tema que más nos apasiona a todos: La Música.

En algo están de acuerdo los tres in­tegrantes de la banda. La música que ha­cen no podría ser posible sin la química que existe entre ellos y sin la amistad que han creado a lo largo de los años. Los tres se mostraron entusiasmados por trabajar junto con Dave Fridmann, productor de Flaming Lips, Sleater Kinney y Tame Im­pala, entre otros, y dejar que poco a poco el proceso del álbum fuera fluyendo y se desenvolviera en lo que hoy es Marauder.

Al escuchar el álbum, antes de su lan­zamiento formal hoy, pude percibir que aunque la banda siempre ha mantenido una esencia un tanto siniestra en su soni­do, habían pasado de la euforia de El Pin­tor a un personaje que bien podría ser un personaje de Mad Max. Un pirata, un sa­queador rampante o un bandido que va en un auto súper veloz y sólo para en el cami­no si es necesario. Los tres me voltearon a ver con una mirada pensante pero acerta­da. Sam Fogarino me comentó que en una ida al aeropuerto de su casa lo había dete­nido la policía por haber excedido el lími­te de velocidad escuchando el álbum en su trayecto. “Todos somos personas curio­sas y vagabundas y esto pudo haberse co­lado en la atmósfera de Marauder”. Para mí, éste es un álbum ideal para ir en carre­tera sólo cuando se huye de algo para en­contrar algo más.

Expresaron que sus influencias, más allá de la música ajena o las tendencias actuales, son la vida misma. Sus expe­riencias viajando por todo el mundo y el aprendizaje de los años. Tal vez son estas experiencias lo que mantiene a Interpol vigente y presente. El aprendizaje cons­tante. El saber que no sabes todo y que aún hay una larga carretera por recorrer.

 

Excelsior

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