Reordenamiento vial

ÁLAMO, VER.- Contra los proyectos de modernización urbana del actual gobierno municipal, que presuntamente plantea instalar hasta ciclovías, el reordenamiento vial parece ser todavía un tema tabú o de risa para muchos sectores, principalmente el gremio de los transportistas y de los conductores sin educación ni cultura vial.

Ello, a pesar de que los intentos por poner orden en las calles y en toda la vía pública se han realizado durante años de diversas maneras, sin que hasta el momento ninguna autoridad lo haya logrado ni la ciudadanía parezca haberlo apoyado.

Para empezar, autoridades municipales y estatales desconocen el parque vehicular del municipio y la cantidad de unidades que circulan diariamente en la ciudad: lo mismo los comisionados de Vialidad en el Ayuntamiento que la Delegación de Tránsito y la Oficina de Hacienda del Estado.

Es tanto el desconocimiento oficial sobre el número de vehículos existentes en la Citrópolis que, por ejemplo, el gobierno municipal difiere de las cifras de la Coordinación de Enlace del Transporte Público en la Zona Norte, y estima que en el municipio hay alrededor de 650 unidades de alquiler, mientras que dicha oficina de Enlace sostiene que aproximadamente son 450 los taxis regulares.

NO HAY NI DELEGADO DE TRÁNSITO

Y aunque el alcalde Jorge Vera Hernández ya dio indicios de que podría enfrentar el problema, en la realidad el reordenamiento vial podría tardar más de lo deseado, pues actualmente la ciudad no cuenta ni con delegado de Tránsito Estatal desde finales de noviembre pasado.

Lo que sí pretende el Ayuntamiento, comenta el comisionado en Vialidad, Ignacio Sánchez Vera, es despejar de tanto taxi las calles del primer cuadro, para concentrarlos en una especie de paradero en los terrenos de la feria.

La propuesta, sin embargo, no parece agradarles a los taxistas, quienes aseguran que hasta el momento desconocen con precisión los planes de la nueva administración municipal. “Vamos a esperar qué nos dicen, porque nos están citando para el martes 30 de enero por la tarde…”, precisó un portavoz de los trabajadores del volante.

Todavía más, considera que el reordenamiento vial y vehicular parece ser una nueva broma, pues -denuncia- continúan llegando más concesiones y cada vez hay más taxis en la ciudad.

Sánchez Vera apunta por su lado que mientras no haya delegado de Tránsito, el municipio no podrá coordinarse con las autoridades estatales.

FALTAN ESTACIONAMIENTOS Y SEMÁFOROS

Por lo pronto, las calles del primer cuadro de la ciudad continúan sumidas en el desorden, sobre todo en horas pico y los días de tianguis, en gran parte porque la “Citrópolis” carece de estacionamientos públicos y la mayoría de los escasos semáforos con los que cuenta están descompuestos desde hace muchos meses.

Así, además de los terrenos de la feria que sirven para estacionarse de manera gratuita, los estacionamientos públicos son tan pocos que se cuentan con los dedos de una sola mano. El del mercado municipal “Miguel Hidalgo” es un caso especial y más que solucionar el problema parece agudizarlo, pues diariamente hay caos en la calle Ignacio de la Llave.

“La idea es trabajar en común acuerdo con Tránsito Estatal para que nos ayude a controlar el estacionamiento para los clientes del mercado”, dijo en su momento el presidente de la Unión de Locatarios, Filiberto Betancourt Gorrochotegui.

En este contexto, para ordenar en algo la vialidad del centro citadino, el último delegado que tuvo Tránsito Estatal, Rubén Ibarra Lobato, tuvo la intención de establecer estacionamientos especiales para motocicletas…pero no lo logró.

Actualmente, los conductores de este tipo de unidades suelen estacionarse en cualquier sitio que encuentran libre, sin fijarse o respetar los señalamientos viales.

Pero por si la inconciencia de los malos conductores fuera poco, de los cinco semáforos con que cuenta la cabecera municipal solo dos funcionan normalmente.

Al de Independencia y Arteaga constantemente se le funden los focos debido a la antigüedad del aparato, mientras que el semáforo de la zona del Triángulo tiene años que no funciona, y el del

Ávalo no existe desde que fue derribado por un vehículo.

EDUCACIÓN Y CULTURA VIAL

Bajo estas circunstancias, con antelación la Delegación de Tránsito ha venido fomentando la educación y cultura vial en los planteles escolares y en los cruceros del corazón de la “Citrópolis”: lo mismo impartiendo pláticas a niños y jóvenes que distribuyendo folletos informativos a conductores y peatones.

Incluso, el extitular de la delegación vial, Ibarra Lobato, hasta convino en su momento con los padres de familia de la Escuela Primaria Salvador Díaz Mirón el trazo de un circuito en los alrededores del plantel, con el propósito de ordenar la vialidad en ese sector y garantizar la seguridad de los niños que acuden a dicha institución.

Empero, en lo general, hasta el momento gran parte de los automovilistas siguen reacios a respetar los señalamientos viales y algunos se estacionan en contrarruta, frente a rampas para discapacitados, ante las cocheras o hasta en doble fila.

Vaya, ni los cursos de capacitación para obtener la licencia de manejo tipo A parecen servirles a los choferes del transporte público, en especial a los taxistas, quienes en gran parte son de los más irresponsables en materia del respeto a la vialidad.

Por todo esto, el tema del reordenamiento vial en Álamo Temapache es uno de los mayores retos del actual gobierno municipal, de las autoridades estatales de Tránsito y de la propia población alamense.

Por Miguel Lorenzo del Ángel

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