Realizan elecciones en Irak tras la derrota del Estado Islámico

Los iraquíes se dirigen a las urnas este sábado para elegir un nuevo parlamento nacional, que servirá como base para la formación de un nuevo gobierno, tras la derrota del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Las elecciones marcarán la cuarta elección parlamentaria de Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos en el 2003 que sacó a Saddam Hussein del poder.

La votación empezó a las 07:00 horas locales (4:00 GMT) y los colegios electorales cerrarán hasta las 18:00 horas (15.00 GMT).

Las elecciones cuentan con participación de unos siete mil candidatos de 320 partidos políticos y coaliciones, que aspiran a los 329 escaños del Parlamento.

Según la Comisión Electoral Suprema e Independiente iraquí, unos 24 millones de ciudadanos, de un total de 36 millones, podrán votar este 12 de mayo.

Muchos partidos han aprovechado la oportunidad para enfatizar una identidad nacional unificada en el período previo a la votación después de las elecciones de hace cuatro años, que se produjo en un momento en que Irak estaba plagado de la peor violencia sectaria en la historia reciente.

Pero a diferencia de 2014 y 2010, cuando se presentaron grandes coaliciones que abarcaban un amplio espectro de grupos políticos, el panorama electoral de 2018 está dividido por divisiones intrasectarias y fragmentadas facciones chiítas, sunitas y kurdas.

Las elecciones parlamentarias servirán como el primer referéndum nacional desde la derrota del Estado Islámico en 2017, de acuerdo con el canal qatarí de noticias Al Yazera.

Con pocas excepciones, las coaliciones electorales están dominadas por los mismos jugadores que han dominado la escena política desde las elecciones de 2005.

Qué cambios significativos se relacionan con la fuerza política más dominante en Irak, los partidos chiítas, que se presentaron como un solo grupo bajo la Alianza Unida Iraquí en 2005.

En la actualidad, las facciones chiítas se dividen en cinco coaliciones, cuya naturaleza fracturada indica que el proceso de formación del gobierno será largo y complejo.

Según una encuesta nacional realizada en marzo y en la que participaron encuestados de las 18 provincias iraquíes, los principales temas de preocupación incluyen la seguridad, las oportunidades laborales y la economía.

Las elecciones deciden a los 329 miembros del Consejo de Representantes que, a su vez, elegirán al presidente y primer ministro iraquí.

Un total de seis mil 990 candidatos de 87 partidos están compitiendo entre sí, con casi dos mil 11 candidatas que tienen garantizado el 25 por ciento, 83 de los escaños. Nueve asientos serán asignados a las minorías.

Las principales listas se pueden dividir en coaliciones chiíes, sunitas y kurdas, siendo los partidos chiítas los más destacados debido a su mayor influencia sobre la política iraquí desde 2005.

Los candidatos elegidos en función de su posición en el partido serán elegidos por un período de cuatro años en el parlamento.

El próximo primer ministro de Irak será elegido entre las cinco principales facciones chiítas. Ese candidato, a su vez, determinará el destino de la unidad nacional.

El primer ministro en funciones, Haidar al-Abadi, se presentará a la reelección como jefe de la Coalición Nasr (Victoria de Irak), su nombre capitalizará la victoria de su gobierno sobre el EI en 2017.

La segunda facción es la Dawlat al-Qanoon (Coalición Estado de Derecho) del ex primer ministro Nouri al-Maliki.

Ambos líderes son políticos del Partido Dawa, que se fragmentó después del nombramiento de al-Abadi como primer ministro en 2014 debido a una lucha de poder que surgió con su predecesor, al-Maliki.

Dos de las otras facciones chiítas principales son grupos escindidos de la Coalición Suprema Islámica de Irak (ISCI) que anteriormente había sido el principal rival de Dawa.

El primero de ellos es la Coalición Fatah (Conquista) dirigida por Hadi al-Amiri. La facción actúa como un paraguas para los tradicionalistas del ISCI y grupos afiliados a los grupos de las milicias chiítas de las Unidades de movilización popular (PMU).

El otro grupo es la Coalición Hikma (Sabiduría) dirigida por Amar al-Hakim, que la formó en julio de 2017 para atraer a un electorado más joven del ISCI.

La quinta facción es al-Sairoon (The Marchers), que reúne a los sadristas, seguidores del líder religioso Muqtada al-Sadr, y al Partido Comunista Iraquí. La coalición ha impulsado una campaña anticorrupción y antisectaria.

XEU

Comments

comments