Pasaporte de “oro”, peligra en Estados Unidos

San Diego, California, Estados Unidos.- La administración del presidente Donald Trump se dispone a cerrar también las puertas a algunos de los cada vez más escasos migrantes que hasta ahora aceptaba, los inversionistas.

El mandatario encargó al Congreso modificar o cancelar el programa de visas para inversionistas que permitía solicitar la residencia legal en el país y unos tres años después la ciudadanía estadunidense, porque registra casos en aumento en lavado de dinero, espionaje, fraude y corrupción.

De acuerdo con el director de la oficina nacional de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), Lee Cissna, el programa registra cada vez más casos de fraudes por parte de extranjeros, y en muchos casos de estadunidenses que ofrecen conseguir la ciudadanía estadunidense.

En una audiencia del Comité Judicial del Senado, el senador republicano Chuck Grassley, de Iowa, presentó la semana pasada una lista de casos de intentos de fraude tan sólo este año.

Por ejemplo, en mayo pasado un grupo de 120 ciudadanos chinos, presuntamente, invirtió 66 millones de dólares inicialmente en una construcción de un complejo de departamentos, pero los dos estadunidenses que les representaban usaron el dinero para comprar casas a su nombre.

Mencionó a un grupo de presuntos inversionistas iraníes, quienes la comunidad de inteligencia advirtió que no buscaban invertir en Estados Unidos, sino obtener información sensible tecnológica y empresarial estadunidense.

Cissna dijo estar de acuerdo con la administración Trump en que, si el programa no se reforma pronto, debe desaparecer al vencer el próximo 30 de septiembre, el último día del año fiscal en curso.

Curiosamente la bancada demócrata podría respaldar la propuesta de terminar el programa.

La senadora federal Dianne Feinstein, de California, dijo que “en lo personal, nunca estuve de acuerdo en que la ciudadanía estadunidense estuviera en venta”.

“Yo creo que es equivocado poner la ciudadanía estadunidense a la venta; este es un país especial y su ciudadanía no debiera estar a la venta como si se tratara de una mercancía en el mercado de valores”, aseveró Feinstein.

La visa privilegiada

El programa, aprobado en el Congreso en 1990, permite que hasta diez mil extranjeros obtengan anualmente el tipo de visa clasificado como EB-5, como una fórmula para impulsar la economía y la creación de empleos. El plan tiene un tope de 700 inversionistas por cada país como máximo.

Con ese visado, los inversionistas extranjeros se comprometen en invertir un millón de dólares y proporcionar trabajos a por lo menos diez empleados estadunidenses.

Cuando los inversionistas son aceptados, al llegar al país se les otorga la residencia legal permanente.

Con la residencia como inversionistas y con ayuda de abogados, los extranjeros pueden solicitar la naturalización en tan sólo tres años, más pronto que la mayoría del resto de migrantes que solicita la ciudadanía estadunidense luego de cinco años consecutivos de residencia legal. Cissna dijo que el proyecto “necesita urgentemente reformas para proteger mejor a los inversionistas, empresas y comunidades de Estados Unidos contra el fraude, el abuso y la mala administración”.

“Pero más importante aún, necesita reformas para proteger ante riesgos a la seguridad nacional, porque permiten a los extranjeros invertir con el propósito de lavar dinero o realizar espionaje contra nosotros”, agregó.

El senador Grassley se ha quejado de que el programa motiva la corrupción de estadunidenses que ofrecen la residencia legal, y de extranjeros que cometen fraudes al pedir cambio de condición migratoria.

Ultimátum

El programa tiene tres meses para que se le apliquen cambios o terminará irremediablemente en septiembre de este año.

La única forma de que continúe, de acuerdo con Cissna, es que tenga una serie de cambios, entre ellos que los casos que han presentado problemas sean cancelados de inmediato y los extranjeros involucrados deportados. Además, que el programa esté completamente en manos de estadunidenses, pero sin antecedentes penales, y que el USCIS tenga autoridad para sancionar en caso de incumplimiento.

¿Qué tanto se incumple en el programa para inversionistas extranjeros? De acuerdo con Cissna, solamente tres por ciento de los casos otorga realmente empleo a diez estadunidenses, y el requisito de invertir al menos un millón de dólares tiene un nivel de cumplimiento similar al de creación de empleos.

Excélsior

Comments

comments