Partidos enfrentan su más severa crisis, reconocen el voto de castigo

El voto de castigo hacia el sistema de partidos se dio y se vio este primero de julio. La ciudadanía se cobró la factura, tomó revancha en contra de todos los partidos políticos y del estatutos quo. Y tiene todo el derecho de hacerlo. Finalmente para eso es el voto: para premiar o para castigar; para reconocer o para condenar. Fue una gran lección la que dieron los ciudadanos.

Y en este reconocer culpas, omisiones y rechazos, coinciden senadores del PRI, del PRD y del PAN, cuando aún no se reponen del golpe, del “tsunami” como lo califican algunos, del triunfo arrollador del Movimiento de Regeneración Nacional: Morena, que modificó la geografía política por completo y cambiaron los paradigmas que no se movían desde 1993, cuando el presidente Carlos Salinas de Gortari ganó la mayoría en el Congreso de la Unión.

¡Que nadie se equivoque! Al PRI no lo mandó al tercer lugar Andrés Manuel López Obrador. El partido no tuvo una explosión por una bomba que le llegara de fuera. El partido tuvo una implosión. Sus enemigos estaban dentro, afirma sin tapujos el senador Patricio Martínez.

Lo que sucedió en el PRI el primero de julio, fue el momento en que se concretó lo que era evidente: el indebido manejo de la administración pública y de amplios sectores del Ejecutivo, afirma el ex gobernador de Chihuahua, viejo militante del tricolor, quien conoce milímetro a milímetro, las entrañas de ese instituto político.

Revela los entretelones de los manejos con el aumento en el precio de la gasolina, que fue un detonante de la crispación social. Dice: “No fue cierto que aumentó el precio en los Estados Unidos y se los dije. Señalé que iba contra el pueblo y ocasionaría inflación y una gran molestia”

Y lo más grave, fue que el PRI en voz de Enrique Ochoa, fue el primero en salir en defensa del aumento de la gasolina. Era evidente que el partido que debe tener su propia independencia y capacidad de manejo, estaba total y absolutamente sometido a lo que hacían algunas áreas del Ejecutivo, precisa.

Para el coordinador de la fracción parlamentaria del PRD, Luis Sánchez, el resultado de esta debacle del sistema de partidos, fue resultado de que “el sentimiento de la sociedad se fue acumulando por tanta corrupción, impunidad, violación a los derechos humanos. Era un enojo contenido. Una frustración muy fuerte en la sociedad. El voto de castigo hacia el sistema se vioy se dio”.

El PAN también sufrió este castigo. El senador Jorge Luis Preciado, considera que la irritación llegó a tal grado por diversos factores, entre otros, la inflación imparable sobre todo en la canasta básica.

En 2012, el PAN del presidente Felipe Calderón entregó un país económicamente estable: el dólar se cotizaba en 12 pesos; ahora está en 20 pesos; el kilogramo de tortilla se vendía a 8 pesos y hoy en 17 pesos; un tanque de gas costaba 200 pesos ahora 600. “La gente estaba harta de tanta corrupción e impunidad”.

Para el senador Juan Carlos Romero Hicks, este castigo llevó a que se hiciera manifiesta esta crisis de partidos. “Vemos que hay cerca de 5 partidos que no alcanzanel 3% de la votación. Es una valuación muy sensible y muy rigurosa. Los resultados electorales de este primero de julio fueronun temblor para reflexionar. Vamos a esperar a todos los resultados y hacer una evaluación integral”, dijo el político y educador, quien fuera gobernador de Guanajuato, donde el PAN que es la primera fuerza del Estado, conservó la gubernatura.

Dura autocrítica

Para la vicepresidenta del Senado de la República, Graciela Ortiz González, el PRI, su partido, cometió errores que la población rechazó en esta elección. “No podemos ocultar el sol con un dedo”.

Refiere: “La actuación de los gobernadores que surgieron del partido y que dejaron una estela de hechos reprobables y de corrupción, sin duda alguna que nos afectó”.

Reconoce: “Este rechazo ya lo habíamos vivido en el 2016, pero ahora, simplemente se magnificó al plano nacional. También la debilidad nuestra se fue agudizando en algunos de nuestros compañeros de partido que abusaron en el ejercicio del poder”.

¿Y les cobró factura la ciudadanía?

Si. Y tiene todo el derecho para hacerlo. Finalmente, para eso es el voto: para premiar o para castigar; para reconocer o para condenar. Sin duda alguna, fue una gran lección la que dieron los ciudadanos. Y más vale, a los que somos gente de partido, que aprendamos, sí queremos seguir en la política de partido, si queremos seguir como habremos algunos, que esto nos lleve a una reflexión profunda.

Abunda: “La reflexión no la podemos evitar, para que lo que nos sucedió en esta ocasión, no nos vuelva a suceder después. Tendremos que ser muy vigilantes con los mismos elementos partidistas, quienes por las siglas del partido están gobernando, ser más rigurosos y no permitir que hechos tan vergonzosos como se dieron con los ex gobernadores, se vuelvan a repetir”.

En Jalisco, esta inconformidad en el seno de la militancia priista, los llevó a perder la gubernatura, si bien no de manos de Morena, sí de Movimiento Ciudadano (MC).

“Este triunfo de Enrique Alfaro (MC) fue el resultado, de la suma de inconformidades de muchos cuadros del PRI, que no hallaron en nuestro Instituto político una respuesta, ni apoyo ni espacio de participación. Se desatendió a la militancia, se cerraron las puertas a los liderazgos que se fueron a MC y ahí están las consecuencias”,refiere el senador Jesús Casillas Romero (PRI).

ElSolDeMexico

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