Papa acepta la renuncia de arzobispo que encubría abusos

El papa Francisco aceptó la renuncia del arzobispo australiano Philip Wilson de Adelaide, el funcionario católico de mayor rango que haya sido condenado por encubrimiento de abuso sexual.

El Vaticano hizo el anuncio en un comunicado enviado a CNN el lunes.

Wilson, de 67 años, se había salvado de ir a prisión a principios de mes, pues fue condenado a seis meses de detención domiciliaria en Australia, debido a su salud enferma y su avanzada edad.

El arzobispo de Adelaida, Philip Wilson, fue declarado culpable en mayo de ocultar el abuso de monaguillos en la década de 1970 por el sacerdote pedófilo James Fletcher.

Es una condena histórica que podría tener implicaciones de gran alcance para otros miembros del clero ya que el escándalo de abuso sexual infantil sigue afectando globalmente a la Iglesia católica.

Tomando su decisión frente a un tribunal lleno en Newcastle, Nueva Gales del Sur, el magistrado Robert Stone le dio a Wilson una sentencia de 12 meses de prisión. Sin embargo, debido a su condición física, Stone dijo que a Wilson se le darían seis meses de detención en el hogar, seguido de seis meses de libertad condicional.

El magistrado Robert Stone le dijo a Wilson que la razón de su sentencia se debía a “la criminalidad de la ocultación” y al reconocimiento del “daño causado a la comunidad”.

El magistrado señaló durante su decisión que ahora había “mucha protesta pública” con respecto al encubrimiento de abuso infantil en la Iglesia católica y otros grupos religiosos.

“Por lo tanto, considero que es un asunto que debe considerarse serio”, dijo Stone. “Al ocultar el abuso, se demuestra que estás colocando las necesidades del perpetrador por encima del niño”.

Wilson no dijo nada al abandonar la corte, haciendo caso omiso de las reiteradas preguntas de los medios sobre si se disculparía con las víctimas.

Sin pena de privación de libertad
Al decir la sentencia, los sobrevivientes en la corte, incluidas las víctimas de Fletcher, murmuraron su frustración porque el arzobispo no fue enviado a prisión. “Básicamente es unas vacaciones”, dijo una mujer.

En declaraciones fuera de la corte, la víctima Peter Gogarty dijo que estaba “decepcionado de que no se tratara de una sentencia de prisión preventiva”, pero expresó su esperanza de que Wilson sea evaluado como inadecuado para la detención domiciliaria y termine tras rejas.

Habrá una audiencia el 14 de agosto para determinar si la detención domiciliaria es apropiada para Wilson y dónde podría quedarse, con la casa de su hermana planteada como una opción.

“Hemos hecho historia aquí en Australia, (este es) el más alto funcionario de la iglesia que alguna vez haya sido llevado rendir cuentas de lo que sabemos es un abuso sistemático de niños a nivel mundial y la ocultación de ese abuso”, dijo Gogarty. “Hemos hecho algo en Australia que nadie más ha podido resolver”.

CNN

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