Panteón se convierte en granja de dengue

Dos veces al año se realiza mantenimiento arduo por parte del Ayuntamiento hacia el Panteón Municipal Santísima Trinidad en Poza Rica, en mayo y antes de que empiece la temporada de Día de Muertos, según un trabajador de mantenimiento del Panteón.

Sin embargo, mientras eso sucede, muchas de las tumbas padecen los estragos de la naturaleza y el olvido de los propios familiares que no visitan a sus muertos.

A pesar de tener accesos pavimentados, varias tumbas se encuentran hundidas entre la maleza y el agua así como también se visibilizan lápidas rotas e inundadas.

El panteón municipal cuenta con aproximadamente 20 hectáreas, las cuales, la mayoría están ocupadas, el espacio disponible para lotes está en la parte más alta donde por el asfalto aún pueden accesar los automóviles y carrozas.

El mantenimiento por parte del panteón, dicen los trabajadores, es una responsabilidad compartida ya que el cuidado de las tumbas le corresponde directamente a los familiares que muchas veces después del día del entierro ya no vuelven.

Se acerca el día de muertos, para muchas de las tumbas que hay en la Santísima Trinidad, es el único día al año en que los familiares van a darles una “manita de gato” para llevarles flores y ofrendas a sus difuntos, apuntó uno de los trabajadores del cementerio, pero mientras ese día no llegue, el poco mantenimiento de gran parte de las tumbas da un aspecto de olvido al panteón municipal.

El cementerio abre los 365 días del año, en los cuales siempre tiene personal al servicio para mantenimiento, sólo falta el familiar que tiene que pedirlo.

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