Origen de la palabra “Wey” o “Güey”! Origen prehispánico?

La mexicana es una de las culturas que más distorsiones hace del lenguaje, en un juego que muestra el carácter irónico de su manera de ver la vida. Las modificaciones cotidianas al lenguaje son un reflejo también de la creatividad, pero sobre todo, del humor y de un cierto toque relajado; ciertamente, una de las mayores virtudes de esta cultura: un ejemplo que se se recrea también en la irónica celebración del Día de Muertos, por ejemplo.

De entre las tergiversaciones interrumpidas al lenguaje, una de las más destacadas, que más desconciertan primero y simpatizan luego a los extranjeros, es el término de “wey” para referirse o llamar a alguien. Los mexicanos usan esta palabra cotidianamente en un slang utilizado por la totalidad de las clases sociales, pero ¿de dónde viene este uso tan democrático?

Si eres mexicano probablemente recordaras que el “wey” de hoy, en los años 90 comenzó a popularizarse masivamente usado como “buey”, aludiendo al animal que en la cultura popular es percibido como pasivo y lento. De esta manera, el “buey”, era una manera de “ofender” cariñosamente a alguien, una manera de mostrar confianza, incluso con personas recién conocidas. Luego, como una forma de simplificar fonéticamente la expresión, y así lo reconoce incluso la Real Academia de la Lengua Española, el “buey” paso al “güey”, al “wey”, e incluso también al “wé”.

La anterior explicación alude sólo al uso de “wey” cuando explotó la popularización del término. Sin embargo, algunas versiones apuntan a que su origen es mucho más antiguo. Una de ellas relaciona “wey” a la palabra de origen náhuatl uey o huey, que significa gran o grande y solía usarse antes de tlatoani (rey); sin embargo en ocasiones se empleaba sola, para referirse a una persona respetada. Otras teorías extraen el término de un coloquialismo usado desde inicios hasta mediados del siglo pasado para referirse a un hombre que ha sido engañado por su mujer: el buey en este sentido era una ofensa para referirse a un hombre “de cuernos grandes y sin huevos”; lo anterior, porque los bueyes solían ser los animales castrados por poseer los cuernos más grandes. Además la palabra “cuernos”, en el lenguaje mexicano, también es aplicada para referirse a una persona que ha sido engañada por su pareja.

Hoy el término es más usado, como se especificaba en un principio, como un derivado del “buey” como animal, que suele ser lento; así, es una manera de “tontear” cariñosamente al otro, aunque su uso se ha vuelto tan común que su sentido está más inmerso en una manera de llamar a alguien con un toque de confianza y humor.

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