Niños aprendieron cómo funciona el cerebro

Xalapa, Ver.- Niños de entre nueve y 15 años de edad aprovecharon su periodo vacacional para aprender cómo investigan los científicos el cerebro, como parte del curso-taller impartido del 1 al 8 de agosto por investigadores del Centro de Investigaciones Cerebrales (Cice) de la Universidad Veracruzana (UV), en coordinación con el Consejo Veracruzano de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico (Coveicydet).

El curso –otorgado de forma gratuita– captó el interés de alrededor de 200 participantes procedentes de diversos municipios aledaños a la ciudad de Xalapa, como Banderilla, Coatepec, La Joya, Acajete y Perote, entre otros.

Divididos en grupos de 25 niños, tuvieron la oportunidad de conocer y descubrir todo lo relacionado con este importante órgano de nuestro cuerpo, el cual tiene aproximadamente 86 mil millones de neuronas, más que la población en todo el mundo.

“La neurona y la electricidad”, “El sistema nervioso y los sentidos”, “Juegos de percepción” y “Las neuronas y los músculos”, fueron los cuatro módulos y temas abordados por 13 talleristas, alumnos de los doctorados en Investigaciones Cerebrales e Inteligencia Artificial.

Consuelo Morgado Valle, investigadora del Cice, comentó que este curso tiene el objetivo de difundir el trabajo científico en beneficio de la población en general e impactar en las nuevas generaciones.

Destacó que este formato es muy parecido al de la Semana del Cerebro, realizado cada año por el Cice y donde también reciben a muchos niños para transmitirles dichos conocimientos. “Los niños invitados se han ido muy contentos y motivados de aprender aspectos del cerebro”.

Dio a conocer que los estudiantes de los doctorados antes mencionados se encargaron del diseño del material para las actividades, lo cual también es parte de su formación como científicos.

No sólo es investigar sus líneas particulares, también vincularse con la sociedad mediante la difusión y divulgación de la ciencia, subrayó.

En su oportunidad, Luis Beltrán Parrazal, también investigador del Cice, explicó que todos los niños fueron agrupados por edades e inicialmente les preguntaron acerca de su percepción sobre la importancia del cerebro.

Una vez en el laboratorio, aprendieron la función de los aparatos y la labor de los especialistas dentro de cada una de sus líneas de investigación.

“En mi caso, les hablé sobre el movimiento de las mitocondrias a través de las neuronas, cómo se relaciona con las enfermedades neurodegenerativas.”

Otro tema de interés fue la generación del ritmo respiratorio y cómo el cerebro puede regularla.

Posteriormente se llevaron a cabo actividades vinculadas con el desarrollo sensorial, también aprendieron cuáles con los sentidos, sus modificaciones y relación con el cerebro.

En el área donde ven la percepción visual, jugaron con ilusión óptica, tacto, y vieron algunas neuronas en el microscopio.

En otro de los módulos se les mostró el funcionamiento de las neuronas e hicieron un experimento con la pata de un grillo a la cual le pusieron cafeína. De esta forma pudieron darse cuenta lo que ocurre con un fármaco o una droga y cómo funcionan las medicinas en el sistema nervioso.

Otra actividad consistió en utilizar las señales bioeléctricas para manejar una máquina.

Carlos Ignacio Rubio Girón, de 12 años de edad, quien está a punto de ingresar a la secundaria, compartió: “Hay muchas cosas que no sabía del cerebro, ahora me interesaron y algún día quizá estudie esto”.

Juan Alonso Martínez Tomás, de 13 años de edad, comentó que al enterarse del curso, le llamó la atención participar.

“Me gustó mucho conocer las partes del cerebro y los trastornos que se pueden ocasionar, fue entretenido y las actividades muy dinámicas”.

América España del Ángel, de 10 años de edad, estudiante de la Escuela Primaria Leopoldo Kiel, de esta ciudad, expresó que este taller le interesó debido a su gusto por la medicina, carrera que desearía estudiar en el futuro.

“Aprendí que hay distintos nervios en todo el cuerpo y en el cerebro, fue muy impresionante”.

Mariana Rangel Rivera, de la misma edad, dijo que aprendió mucho sobre las neuronas y los sentidos, “me impresionaron los experimentos con insectos, quizá decida estudiar medicina”.

“Es una experiencia muy atractiva, porque es parte de nuestra formación como estudiantes; es necesario que los niños aprendan la función del cerebro, sus partes anatómicas y fundamentales”, aseveró Rocío Díaz Escárcega, alumna del Doctorado en Investigaciones Cerebrales.

“Les hemos enseñado que con el tiempo el cerebro se degenera y hay enfermedades neurodegenerativas que deben atenderse a tiempo”, concluyó.

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