Museo Nacional de las Culturas abre sus puertas a la contemporaneidad del arte surcoreano

Colores de Corea reúne más de 30 obras pictóricas de la artista Anna Kim, las cuales revelan la filosofía detrás del renombrado estilo Minhwa. Las reinterpretaciones artísticas de la creadora asiática, son consistentes con la espontaneidad, elegancia y serenidad del arte tradicional surcoreano

Una visión contemporánea del arte tradicional de Corea del Sur, es el que ofrece la artista Anna Kim en las más de 30 obras pictóricas que componen la exposición Colores de Corea que fue abierta al público en el Museo Nacional de las Culturas, donde permanecerá hasta el 12 de noviembre para mostrar la filosofía detrás del renombrado estilo Minhwa, el cual manifiesta los valores más apreciados en el país asiático.

El estilo artístico surcoreano se caracteriza por su espontaneidad, su elegancia y serena relación armónica entre el individuo, la comunidad y la naturaleza. Cada uno de estos elementos conviven en las creaciones de Anna Kim, expresó José Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a nombre del antropólogo Diego Prieto Hernández, director general de esta institución.

Con la presencia del embajador de la República de Corea en México, Chun Bee Ho, y Alfonso de Maria y Campos, director general para Asia y Pacífico de la cancillería mexicana; Ortiz Lanz enfatizó que el trabajo de Anna Kim es consistente con el sentimiento de libertad y el ritmo natural de la vida, que impregnan las expresiones artísticas de su tierra natal, a las que añade una vibración particular.

Kim —añadió— es parte de una generación de artistas contemporáneos “que han dado preferencia a resaltar la belleza inherente y los materiales empleados en la elaboración de piezas, así como en la creación artística donde el motivo ornamental apenas es un toque que realza esta belleza; evitan los extremos de las líneas y las formas, y el uso de los colores. No buscan la precisión ni la perfección técnica, sino el efecto total de la pieza”.

La artista que hoy expone su obra en el Museo Nacional de las Culturas, emplea el color del polvo de la piedra natural, así como de concha, tierra, cenizas y semillas para lograr obras únicas basadas en su reinterpretación del arte tradicional coreano. Así, flores y animales, y pinturas de chaekgado (similares a los bodegones o naturalezas muertas del arte occidental) son símbolos que expresan la diversidad religiosa e identidad nacional al sur de la península coreana.

La propia artista explicó que el estilo Minhwa, que prosperó en la dinastía Joseon, especialmente en los siglos XIX y XX, refleja la libertad de expresión de las personas, revelando sus pensamientos y sueños a través del humor; un ejemplo de ello es la representación de un tigre “gracioso y absurdo”, considerado el rey de los animales, escuchando el canto de la urraca, “una insignificante criatura”. Esta imagen, el tigre y la urraca, simboliza a las autoridades de gobierno que pueden escuchar cuidadosamente al pueblo, a la vez que muestra el optimismo de los coreanos.

En ese sentido, el embajador de la República de Corea en México, Chun Bee Ho, abundó que la obra pictórica de Anna Kim revela la filosofía de armonía entre el ser humano y el universo, que el surcoreano intenta tener presente en su día a día, siguiendo los preceptos del budismo, el confucionismo, o bien, el chamanismo.

El diplomático aprovechó para mencionar que fue hace 112 años que los primeros migrantes de ese país asiático llegaron a la península de Yucatán, en México, para afianzar raíces de una relación binacional que permanece hasta hoy. Al respecto también se manifestó Jimena Lara, directora general de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Cultura.

INAH

Comments

comments