México es la segunda sede más visitada del World Press Photo

“Es importante para nosotros el apetito de México por conocer el trabajo periodístico alrededor del mundo, que la gente quiera ver estas historias. Es muy relevante en un momento en que este país es uno de los más violentos para ejercer el periodismo”, dice Babette Warendorf, curadora de la muestra World Press Photo.

El Museo Franz Mayer albergará esta exposición del viernes 27 de julio y hasta el domingo 23 de septiembre. Se trata de 137 fotografías ganadoras en ocho categorías, que exponen los acontecimientos más destacados de 2017. Después de la muestra en Amsterdam, que es la ciudad de origen del concurso, México es la segunda sede con más visitantes de un total de 100 ciudades de 45 países.

Se espera que México aporte 70,000 visitantes de los aproximadamente 4 millones de personas que acuden cada año en el mundo.

La convocatoria del concurso de fotoperiodismo recibió más de 73,000 fotografías de 4,548 fotógrafos, fotoperiodistas y documentalistas de 125 países. Como cada año, relata Babette, el comité de selección pidió a los participantes las fotos originales para evitar incidentes de manipulación, como el que ocurrió con la polémica sobre la foto ganadora de 2012, que tuvo señalamientos sobre haber sido alterada.

“La mayoría de las fotos tienen edición propia de La Luz y colores, pero la manipulación que nosotros no permitimos está relacionada con añadir o quitar elementos que alteren la historia que cuenta la fotografía. Esta muestra busca justamente que el mundo pueda conocer historias relevantes a través de las imágenes”, señala la curadora.

La muestra correspondiente a 2017 está encabezada por fotos de actualidad y sobre atentados terroristas, pero incluye además historias como el impacto ambiental por la construcción de una presa en un río de Etiopía, el impacto de la migración en Bangladesh y el rostro de las mujeres que se dedican al trabajo sexual en Rusia, que fue sede de la Copa Mundial de Soccer.

La historia favorita de Babette Warendorf es acerca de una organización que ayuda a aprender a nadar a mujeres musulmanas en África.

“Hay fotos sobre conflictos y violencia, porque es lo que ocurre en el mundo, pero también hay retratos de historias de esperanza”, añade.

En 2017, la organización Reporteros Sin Fronteras dio a conocer un informe que arrojó que (con 11 asesinatos) México es el segundo país más peligroso para ejercer el periodismo, sólo después de Siria. Dado que en el caso de los periodistas mexicanos se trató de asesinatos, el país se consideró el país en paz más peligroso del mundo para los reporteros.

Fotoperiodismo y activismo

Contar historias y hacer activismo es algo que puede confundirse, dice Rolando Schemidt, ganador del primer lugar de la edición 2017.

Su fotografía titulada La Crisis en Venezuela muestra a José Víctor Salazar Balza envuelto en llamas tras haberle explotado un tanque de gasolina de una motocicleta mientras corre en medio de enfrentamientos violentos con la policía durante una protesta en contra del presidente Nicolás Maduro. Salazar sobrevivió al accidente y sufrió quemaduras de primer y segundo grado.

“Una imagen puede ser poderosa y contar historias. Hoy se comparten millones de imágenes a través de redes sociales. Eso ha dado toda una nueva complejidad a la labor del foto periodista, pues las historias deben estar bien documentadas y la postura personal debe estar también muy informada, hay una línea muy delgada entre el fotoperiodismo y el activismo”, dice.

La muestra del World Press Photo es patrocinada por Canon desde 1992, en opinión de Carolina Mejía, directora senior de administración de Canon Mexicana, la tecnología permite que mucha gente comparta en tiempo real imágenes de lo que ocurre, por lo que a la marca le interesa proporcionar cámaras que permitan a los foto periodistas dar más valor añadido a su trabajo.

“Es muy importante que los profesionales cuenten con herramientas adecuadas, pues tenemos hoy acceso a contar más y más historias”, añadió.

Forbes

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