Metro de la Ciudad de México cumplió 49 años

Fue el 4 de septiembre de 1969 cuando el Sistema de Transporte Colectivo Metro, fue inaugurado por el entonces presidente de México, Gustavo Díaz Ordaz y por el Regente del Distrito Federal, Alfonso Corona del Rosal. El primer viaje del Metro, el inaugural, lo llevaba a él y a varios pasajeros a disfrutar lo que significó el primer viaje oficial en el STC Metro.

Aquel tren iba conducido por Juan Cano Cortés y venía de Chapultepec y llegó hasta Zaragoza, recorriendo un total de 16 estaciones distribuidas a lo largo de más de 12 kilómetros. Después de los sucesos de 1968, casi un año después, el primer mandatario no viajaba sin un séquito de periodistas y personal del gobierno federal, al que también se unió el cuerpo de Guardias Presidenciales.

¿Cuál fue la primera línea en construirse?
Adivinaste: la Línea 1. Esta fue la primera línea en construirse e inaugurarse, pero no era igual a como la conoces ahora. El primer tramo era de 16 estaciones, iba de Chapultepec a Zaragoza y fue inaugurada también el 4 de septiembre de 1969 por Gustavo Díaz Ordaz. Un año después, en 1970, se inauguran dos tramos más del STC Metro: el primero fue el Chapultepec-Juanacatlán y posteriormente, el Juanacatlán-Tacubaya. Dos años después, se suma otro tramo, el Tacubaya-Observatorio y, finalmente, en 1984, se construye el tramo Zaragoza-Pantitlán.

Voy en el metro qué grandote, rapidote, qué limpiote
Así describía su experiencia el cantautor mexicano Chava Flores. Actualmente, ese STC Metro en el que Chava decía que no admitían guajolotes, ni tamarindos, zopilotes, ni huacales con elotes, cuenta con 12 líneas, a la cual corresponde un color específico. Lo sabes. Que si la azul, que la dorada, que la naranja, que ahora me voy por la café para transbordar en la rosa y luego de ahí a la verde, en fin.

El STC Metro tiene más de tres mil 300 vagones con una capacidad estándar de mil 530 personas por tren, aunque a veces sintamos que vamos más de mil en un solo vagón. Y sí, si hoy cumple años, 49 para ser exactos, hay que tratar de llevárnosla tranquila con él, aunque sea sólo por hoy.

Procuremos cero maldiciones, mayor comprensión, menos quejas y más acciones que procuren su máximo funcionamiento, como formarnos detrás de la línea amarilla, no lanzar objetos a las vías, no obstaculizar el lado izquierdo de las escaleras, permitir salir antes de entrar, respetar espacios de hombres y mujeres. El STC Metro es de todos, cuidémoslo todos los días. Quizá así él también nos dé un mejor servicio a todos nosotros. Al final del día, resulta un aliviane en muchas ocasiones. Tampoco digamos que no.

News Cultura Colectiva

Comments

comments